De signos, símbolos y ritos en la familia (primera de dos partes)

En este artículo se hace un breve análisis de los cuatro elementos básicos que estructuran la relación familiar concebida como un lenguaje: el signo, el símbolo, el mito y el rito. En opinión del autor la transmisión cotidiana de estos códigos se relaciona de manera estrecha con la producción de sentimientos de pertenencia a la familia, de estrategias para la curación y el equilibrio psicofísico, al tiempo que define las identidades individuales y de grupo, así como la expresión y negociación de creencias y celebraciones. Su objetivo final es ayudar a los hijos al descubrimiento de sí mismos, proceso que debe ser explicado por los padres y comprendido y vivido por los hijos.

De signos, símbolos, mitos y ritos en la familia
(primera de dos partes)

Julio E. Hernández

El ritual es una expresión en términos
metafóricos de las paradojas de la existencia humana.
C. Crocker

Desde el nacimiento y a lo largo del desarrollo, nuestros padres nos transmiten, de manera natural y espontánea, su perspectiva general de la vida, sus conocimientos con base en sus experiencias. Así el hijo tiene acceso al discurso del simbolismo familiar, es decir, accede a un código cifrado, a una red de significados, significantes y analogías propias de esa comunidad (la familia en la que vivimos).

La transmisión cotidiana de estos códigos se relaciona de manera estrecha con la producción de sentimientos de pertenencia a la familia, de estrategias para la curación y el equilibrio psicofísico; define las identidades individuales y de grupo, así como la expresión y negociación de creencias y celebraciones. Su objetivo final es conducir a los hijos al descubrimiento de sí mismos, que les haga posible integrarse al contexto familiar-cultural. Para alcanzar este objetivo, el proceso debe ser explicado por los padres y comprendido y vivido por los hijos.

La relación familiar está estructurada como un lenguaje que los hijos deberán comprender y asumir como propio de la familia. Este lenguaje se expresa con actos rituales que deberán ser distinguidos "de la costumbre y el simple hábito, por su utilización de símbolos. Su significación va mucho más allá de la información que transmiten. Pueden ejecutar tareas, acompañar procedimientos rutinarios e instrumentales, pero siempre los trascienden porque dotan de un significado más amplio a las actividades con las que se asocian"1.

A lo largo de nuestro desarrollo vamos adquiriendo la estructura del lenguaje familiar, a partir de cuatro elementos básicos:

1. El signo: del latín signum, signo, señal, marca, signo celeste, constelación, astro. Del indoeuropeo sekw-no, señal que uno ha de seguir. "El signo es la noción básica de toda ciencia del lenguaje; pero precisamente a acusa de esta importancia, es una de las más difíciles de definir", nos dicen Ducrot y Todorov1. En esta ocasión, nos limitaremos a definir al signo como cualquier cosa que exista: un número, una piedra, una cara, un color, un sonido, etcétera. Un signo es algo que existe, pero no tiene una asociación que le brinde contexto ni significado. El grupo de letras B, R, A, L, O carecen de significado, de contexto. En cambio, si se ordenan formando la palabra ÁRBOL, adquieren la categoría de símbolo: los signos se asocian para ofrecer la comprensión de una realidad. Una palabra, un símbolo --sonido, forma, color, etcétera--, representa diferentes cosas, en función del contexto en que se inscriba.
2. El símbolo: palabra compuesta por dos raíces griegas: sym, unir y bollein, representar. Se trata de una asociación de signos que representa algo unido de un sólo golpe de vista, una sola emisión de voz, una palabra escrita que condensa muchas cosas simultáneas. La palabra padre puede evocar un rostro, las experiencias vividas, los eventos gratos y desagradables de la convivencia con la persona que se nos viene al recuerdo con la palabra padre. De un sólo estímulo evocamos una serie de elementos contenidos en esta palabra, irrepetibles para cada persona. Con las mismas letras se puede formar otra palabra como pared, pero significa algo muy distinto, es otro símbolo. Los símbolos son las unidades constitutivas de los rituales.
3. El mito: "relato tradicional relativo a seres sobrenaturales, o a los antepasados o héroes de un pueblo". Del griego mýthos: cuento, fábula, discurso, mito3. Si un símbolo es un conjunto de signos, el mito es un conjunto de significados simbólicos. Con los símbolos pesebre, un niño recién nacido, virgen, José, estrella, Reyes Magos, borrego, vaca, burro, etcétera, dispongo de la materia prima para armar la historia de un niño que nació en un pesebre, de una madre virgen y de un señor José, que fueron visitados por unos Reyes Magos bajo el anuncio de la estrella de Belén. Este mito sólo puedo construirlo si hay un hilo conductor de los símbolos. Un mito organiza los símbolos que quieren transmitir un mensaje específico. Si quiero seguir formulando el mito, llegaré hasta una cruz, una resurrección, el hijo de un dios. Este conjunto de símbolos puedo llamarlo "el mito del héroe solar". Ese y todos los mitos humanos están construidos de símbolos. Pero si consideramos que el mito tiene una característica esencial que consiste en estar liberado de tiempo y de espacio, entonces surge la necesidad del rito.
4. Los mitos son concebidos por la mente humana sin tiempo ni espacio. Para actualizar esos mitos, se ideó un recurso casi teatral, una herramienta de representación para volverlos al presente. De ahí nacen los actos ceremoniales, el deseo humano por revivir aquel suceso que es el fundamento de una familia, de una comunidad, de un país, hasta de una persona: los cumpleaños, los aniversarios natales o luctuosos, las ceremonias religiosas; todos los actos de evocación son ritos. Y cabe decir que los símbolos, mitos y ritos son construidos por los seres humanos de acuerdo a los significados y al lenguaje de una cultura específica (4).

"Los rituales proporcionan 'marcos de expectación', en los cuales, por medio de uso de la repetición, la familiaridad, y la transformación de lo que ya se sabe pueden producirse nuevas conductas, acciones y significados. En los rituales el tiempo se desintegra. Los cambios presentes están basados en tradiciones pasadas mientras que se van definiendo las relaciones futuras. Particularmente importante es el componente de acción en los rituales, en el sentido de que éstos no hablan acerca de roles, normas, relaciones y concepciones del mundo, sino en roles, normas, relaciones y concepciones del mundo en la medida en que son éstos los elementos que se modifican en el ritual. Más allá de la acción, los rituales tienen a su disposición la densidad y polivalencia de los símbolos"5.

En nuestra comunidad, familia y vida personal, contamos con numerosos rituales que describiremos de manera anecdótica en nuestra próxima entrega.

Notas
1. Myerhoff, B. G. "We don´t wrap herring in a printed page: Fusion, fictions and continuity in secular ritual". En S. F. Moore y B. G. Myyerhoff (comps.): Secular ritual, Assen y Amsterdam, Van Gorcum.
2. Ducrot, O. YTodorov, T. Diccionario enciclopédico de las ciencias del lenguaje. Siglo XXI, México, 1986.
3. Gómez de Silva, Guido. Breve diccionario etimológico de la lengua española. FCE, México, 1989.
4. Marcelli, E., Adrián. "Lenguaje y simbolismo" en Antología de Yamines, Solar, México, 1993.
5. Roberts, J. "Encuadre: definición, funciones y tipología de los rituales." en Rituales terapéuticos y ritos en la familia (comps) Imber-Black, E., Roberts, J., Whiting, R. Gedisa, Barcelona, 1991.

 

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