La solitaria tragedia de pocasjuntas

Pocasjuntas tiene 31 años y 8 meses de abstinencia. Participa muy poco en los grupos, se aburre y piensa que recibe poco de sus compañeros. Sólo asiste una vez a la semana y a veces ninguna. En su alcoba, Pocasjuntas sueña despierta en el momento que tanto le han prometido en las reuniones de aa: los días mejores que están por venir. Ella anhela abandonar

La solitaria tragedia de Pocasjuntas

Carlos Pérez Irueste

Pocasjuntas tiene 31 años y 8 meses de abstinencia. Participa muy poco en los grupos, se aburre y piensa que recibe poco de sus compañeros. Sólo asiste una vez a la semana y a veces ninguna. En su alcoba, Pocasjuntas sueña despierta en el momento que tanto le han prometido en las reuniones de aa: los días mejores que están por venir. Ella anhela abandonar el fuerte sentimiento de soledad que la desborda, espera el día en que no sienta ese irrefrenable impulso de salir al centro comercial para comprar cualquier cosa, aun cuando no lo necesite. En ocasiones, se descubre iniciando relaciones interpersonales con hombres casados, consumidores activos de drogas, o individuos que sólo pretenden una relación sexual fugaz, con la que ella terminará con dolor y sufrimiento. En las tardes de ocio, Pocasjuntas inicia un asalto desmedido al refrigerador, se empuja pedazos de pastel, helado, galletas, chocolates, refrescos y un sinfín de carbohidratos, a fin de acallar sus sentimientos y distraerse en asuntos menos significativos, como su peso o figura. Pocasjuntas invierte horas enteras de su vida en abstinencia, soñando con el día en que logre sentirse plena. La felicidad, piensa Pocasjuntas, debe ser ese momento donde no sienta miedo, soledad, angustia, prisa, y vacío; ese día debe llegar de alguna forma y sin embargo, no llega.

Recuperándose de una adicciónPocasjuntas está inmersa en una situación donde no ha logrado concretar las demandas naturales de la recuperación, se ha quedado pasiva, en espera de cambios que ella no está originando. Es decir, no está haciendo lo necesario para que la felicidad esperada se haga realidad. Esto le sucede a muchos de los sujetos en recuperación, quienes se encuentran inmersos en lo que algunos llaman la abstinencia sangrante, es decir, una vida llena de dolor y confusión, a pesar de ya no consumir sustancias.

Recuperarse de la adicción es un proceso continuo, en el que deben considerarse varios factores que alteran la conducta, el pensamiento, nuestra forma de percibir la realidad y de responder a nuestra condición existencial. Dentro de este proceso la estrategia básica es participar activamente en algún grupo de autoayuda y practicar a conciencia los doce pasos. Sin embargo, este trabajo sólo representa la parte superficial de lo que realmente opera en el tratamiento de recuperación.

Los adictos en recuperación con una mejor habilidad para disfrutar la vida diaria son aquellos que han logrado crear un marco de identidad, pertenencia, expectativas y cooperación activa con su grupo, el cual se convierte en su hogar, su familia, su compromiso y su espacio personal de enriquecimiento. Allí el sujeto en recuperación puede comprenderse a sí mismo e inicia una serie de cambios profundos en su forma de interpretar la realidad; en la interacción consciente e inconsciente que vive con el grupo logra modificar su realidad interna y externa, con lo que obtiene un mayor éxito y mejora sus habilidades para disfrutar la vida diaria. En el relato, Pocasjuntas no asiste constantemente al grupo, ha iniciado una serie de comportamientos disfuncionales como comer en exceso, comprar compulsivamente, relaciones destructivas o aventuras sexuales compulsivas, comportamientos que le impiden comprometerse con su condición existencial real, y le generan adicciones cruzadas o sustitutas. Por ello es de suma importancia que los adictos en recuperación atiendan sus comportamientos compulsivos o adictivos, que pueden conducirlos a la distracción de la conciencia e impedirles avanzar en el proceso de la rehabilitación.

Los comportamientos compulsivos pueden conducir a un sujeto a perder el control, de la misma forma que con la adicción a sustancias, y generan un marco de dolor, donde la abstinencia no se disfruta. Por ello, la fórmula de sobriedad que me parece adecuada es: dolor + abstinencia de químicos + abstinencia de comportamientos compulsivos = enfrentamiento con la realidad y consecución del placer futuro.

En la recuperación debemos aprender a enfrentar el dolor inmediato a través de la abstinencia de químicos y de comportamientos compulsivos, para desarrollar la habilidad para resolver conflictos y aumentar la felicidad a mediano y largo plazo. Este aprendizaje se hace viable cuando participamos activamente en el proceso de rehabilitación, y no sólo parcialmente, como lo hace Pocasjuntas. El involucramiento en la recuperación a través de la amistad, la lectura, el servicio, la cooperación y el compromiso con el grupo, el terapeuta, la clínica y demás, logrará que lleguen días mejores, con la certeza de que las cosas serán mejores en la medida que paguemos el precio de la recuperación, es decir, en la medida que respondamos al grupo, al programa de doce pasos y a las actividades personales.

La recuperación es una aventura que puede ser vivida con fascinación y alegría, siempre y cuando sea plena la inserción del individuo en ella.

Para obtener una experiencia de grupo exitosa
Algunos factores pueden facilitar la participación en el programa de recuperación. Estos son:

o Participar en grupos donde uno se identifique con las condiciones socioculturales.
o Tener un padrino que opere como guía o impulsor.
o Seguir en una libreta el trabajo que se hace de los doce pasos.
o Mantener una dieta que no moleste al organismo, es decir, una dieta sin abuso de azúcares, carbohidratos, irritantes y cafeína.
o Hacer ejercicio aeróbico diario.
o Mantener actividades recreativas.
o Participar en las reuniones para tomar café, cenar o cualquier otra forma de interacción con los miembros del grupo de autoayuda.
o Conocer los teléfonos de los compañeros y mantener comunicación con alguno de ellos.

Estas son sólo algunas sugerencias que han facilitado el proceso de integración de diversos sujetos en recuperación. Lo importante es que el bienestar demanda una respuesta y un compromiso completo, sin el cual las gratificaciones no serán las esperadas.

 

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