1971. Comenzaba un año más. El año de mi nacimiento. Llegaba a la vida sin saber lo que me deparaba el destino.
Recuerdo algunas cosas de mi niñez: fui un niño inconforme en todos los aspectos, muy exigente. Mi padre, ex bebedor, un neurótico. Mi madre, una persona que había sufrido mucho, también una neurótica. Aunque era muy pequeño para pensar en la muerte, no me agradaba la vida.

Tal como lo recuerdo hoy, llegué a mi primera junta de Comedores Compulsivos Anónimos con bastante flojera. Se suponía que yo iba acompañando a una persona que amo profundamente y que estaba ya harta de los problemas que le producía su manera de comer. Digo se suponía, porque pronto comprendí que las explicaciones

Pepe, miembro de la Fraternidad del Sagrado Corazón, entrevistado por Ana Laura Morales.
Yo voy a cumplir 16 años. La cuestión es que primero empecé aquí como recuperación. Estuve un año de recuperación y después el Padre que antes estaba aquí, el padre Juan, me dijo que si me quedaba de servidor o prefería regresarme a mi casa,

Las personas que son como yo, borrachos o alcohólicos, llegan a tener muchos, muchos errores, pero cuando sientes que todo lo poco o mucho que tienes está a punto de perderse tratas de hacer todo lo que está a tu alcance y más aún.
Mi primer paso fue recurrir a las pastillas, a los chochitos, gotas y tés. Dada mi cruda moral o el estilo moral en mi familia, llevé a cabo estos experimentos

Adiós alcohol: me quitaste mi dignidad, la confianza y el amor que yo tenía para mí misma. Varias veces me quitaste mi buena salud e hiciste que mi cuerpo se sintiera mal. Me quitaste la felicidad y hasta los más sencillos placeres de la vida.
Tus exigencias exageradas no me dejaron pensar con claridad.

 

 ¡Llámenos!

(55) 5008 1709


Calle Molinos núm. 20 Int. 8

Colonia Mixcoac
Delegación Benito Juárez. CP 03910
Ciudad de México. México

©2016 Liberaddictus AC

Search