La publicidad del humo

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Actualmente, puede observarse en la programación televisiva, principalmente la nocturna, el consumo de tabaco es promovido por las empresas tabacaleras que desean vender sus productos entre los consumidores potenciales que hacen uso de los medios de comunicación masiva, sin importar las consecuencias que puede traer consigo.

La publicidad del humo

Aline Valdez Aranza

Actualmente, puede observarse en la programación televisiva, principalmente la nocturna, el consumo de tabaco es promovido por las empresas tabacaleras que desean vender sus productos entre los consumidores potenciales que hacen uso de los medios de comunicación masiva, sin importar las consecuencias que puede traer consigo.

Algunos estudios han demostrado que el cigarrillo es considerado el producto más "fuertemente" mercadeado en el mundo, entendiendo a éste, no sólo como la publicidad que se hace para la venta de determinada marca de tabaco, sino también a todo el proceso de distribución y los puntos de venta estratégicos, entre otros. Asimismo, y a pesar de que desde hace muchos años, existen leyes que prohíben la publicidad de tabaco en la televisión --como es el caso de Venezuela desde 1984--, se puede observar que existe una abrumadora publicidad de cigarrillo.

 "El efecto directo del mercado del cigarrillo es difícil de categorizar (Haire-Joshu, et al, 1991). El reclutamiento de nuevos fumadores es uno de sus objetivos principales y se observa cómo todo el bombardeo publicitario está dirigido a los adolescentes entre 13 años y 21 años, quienes por el factor edad están más propensos a comenzar a fumar (...) Otro objetivo es lograr reincorporar al consumo a los ex fumadores y a otros grupos poblacionales no fumadores como las mujeres, hispanos, negros, entre otros."1 Independientemente de los objetivos ya citados, está aquel que la publicidad tabáquica pretende lograr: que los que ya son consumidores cambien de marca, el cual es, además, el único fin que la industria del cigarro acepta tener públicamente.

Las altas cantidades monetarias que se emplean para promover el consumo de tabaco sólo son inversiones que a las empresas retribuyen de manera óptima, mientras que la salud de los individuos se va mermando. Nada justifica que se desee manipularlos para que se inicien en el consumo, para que lo acrecienten o para que cambien de marca, pues además de que lo único que se ve beneficiado con el consumo de cigarrillos es el capital de las empresas tabacaleras, la cesación de fumar y la posible prevención del consumo se ve altamente dificultada por la omnipresente promoción del cigarro.

Dado que los medios de comunicación de masas, principalmente la televisión y el radio, influyen en la adopción de pautas de comportamiento socialmente aceptables e inaceptables, podría tomarse en cuenta que éstos pueden ser magníficos vehículos para la promoción de dicha prevención y la posible cesación de fumar y dejar de lado el poder que tienen para promover conductas de consumo que pueden resultar perjudiciales para la salud de las personas, como lo es el uso de tabaco y de otras sustancias tóxicas.

Nota
1. Prevención y Cesación del Tabaquismo. Proyecto Interagencial Tabaco o Salud en Latinoamérica. Organización Panamericana de la Salud, p. 7.