Dejar de fumar. El principio de una vida sana

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Cada año que comienza estamos a punto de formar nuestra lista de buenos propósitos y haremos el intento por cumplirlos. ¿Qué tal si uno de esos propósitos es dejar de fumar? Y aún mejor: ¿por qué no hacerlo verdaderamente para dar así un paso adelante en el cuidado de nuestra salud y ganar unos años más de vida?

Dejar de fumar
El principio de una vida sana

Aline Valdez Aranza

Cada año que comienza estamos a punto de formar nuestra lista de buenos propósitos y haremos el intento por cumplirlos. ¿Qué tal si uno de esos propósitos es dejar de fumar? Y aún mejor: ¿por qué no hacerlo verdaderamente para dar así un paso adelante en el cuidado de nuestra salud y ganar unos años más de vida?

Muchos consumidores de tabaco creen erróneamente que éste hace poco daño, por lo cual no ven la necesidad de dejarlo. Sin embargo, día tras día crece el número de hombres y mujeres que toman esta decisión, aunque a veces no logran tener éxito.

Además de la alta tendencia que hay en la recaída, existen otros factores que no facilitan la cesación de fumar.

La mayoría de los fumadores que dejan de serlo lo hacen sin ninguna ayuda formal (Boletín DSI-TOS, mayo de 1999, OPS); pero para quienes esto resulta una misión imposible, existen clínicas profesionales donde se les da una valoración, tanto del riesgo por su consumo como de su estado físico actual, y se les apoya con diversos métodos, como terapia grupal o individual, reemplazo de nicotina por chicle, consejo médico, autoayuda y tratamiento médico psicológico.

A pesar de los buenos resultados que han tenido muchas de estas clínicas, algunas problemáticas les dificultan su labor: en ocasiones es difícil dar seguimiento a los pacientes porque éstos cambian su dirección o teléfono y no se pueden localizar; en otras los servicios que ofrecen servicios no cuentan con la difusión adecuada, o bien, no tienen el personal indicado o el material didáctico necesario (Situación de la cesación de fumar, OPS).

Aunque las medicinas de reemplazo de nicotina (chicles, parches, atomizadores nasales e inhaladores, así como medicinas no nicotínicas, como el buprobión) pueden duplicar las oportunidades de éxito de las personas (Boletín DSI-TOS, mayo de 1999, OPS), en ocasiones resultan costosas o no están disponibles.

¿Para qué dejar de fumar? Las razones más sobresalientes son: Usted podría mejorar su salud inmediatamente, tener menos resfriados, tos y problemas con la digestión, sentirse con más energía y mejorar su actividad; podría evitar la vejez prematura y tener una expectativa de vida casi igual a la de los que nunca han fumado, tendría menos probabilidades de cáncer y enfermedades del corazón; podría eliminar el mal aliento, tener menos arrugas en la cara, quitar el color amarillo de dientes y dedos; así como cuidar la salud y el bienestar de su familia (Guía para dejar de fumar, OPS/OMS).

No importa qué tanto haya fumado una persona, qué tan mal esté su salud o cuál sea su edad; dejar de fumar definitivamente decrecerá los riesgos a la salud asociados con esta adicción (Boletín DSI-TOS, mayo de 1999, OPS).

Hoy es un buen día para que reflexionemos sobre esto y demos un paso para el principio de una vida sana ¿no cree?

Algunos Tips para dejar de fumar:

1. No compre cigarrillos
2. Espere cinco minutos antes de encender un cigarrillo.
3. Mantenga su boca y manos ocupadas.
4. Fume menos cigarrillos que el día anterior.
5. Dese cuenta del malestar físico que le produce el cigarrillo.
6. Coleccione las colillas en una botella.
7. Recuerde cómo afecta el cigarrillo a su salud.
8. No vaya a sitios donde haya muchos fumadores o manténgase alejado de ellos.
9. Dígales a su médico, amigos o parientes que quiere dejar de fumar.
10. Pídale a su médico un tratamiento para la adicción.
11. Comuníquese con un grupo que le ayude a dejar de fumar.
12. Persista en cada decisión.