Liberate de la cajetilla. Los lemas del día mundial de no fumar: llamados a la...

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No es posible mantener una buena salud con la multitud de sustancias cancerígenas, mutagénicas, tóxicas y adictivas contenidas en los cigarrillos. Para contribuir a lograr un mundo sin humo de tabaco, la Asamblea Mundial de la Salud de la Organización Mundial de la Salud instituyó en 1988 el Día mundial de lucha contra el tabaquismo, que se celebra cada 31 de mayo. El artículo presenta una breve reseña histórica de los lemas que año tras año se utilizaron para aumentar la conciencia de gobiernos, comunidades grupos e individuos sobre los efectos del tabaquismo.

Libérate de la cajetilla.
Los lemas del día mundial de no fumar:
llamados a la acción

Doctor Julio González Molina

Para contribuir a lograr un mundo sin humo de tabaco, la Asamblea Mundial de la Salud de la Organización Mundial de la Salud (oms)  instituyó en 1988  el Día mundial de lucha contra el tabaquismo, el cual se celebra cada 31 de mayo.

Esta fecha pretende concentrar un gran activismo que invoque la solidaridad pública en torno a políticas, programas y actividades de control antitabáquicas. El 31 de mayo también se hace un llamado para que los fumadores prescindan de su hábito durante ese día, y así puedan contemplar la posibilidad de abandonar definitivamente su adicción.

Para celebrar este día la oms crea sus propios lemas, los cuales buscan aumentar la conciencia de gobiernos, comunidades, grupos e individuos sobre los efectos del tabaquismo. Los lemas anuales del Día mundial sin tabaco han sido instituidos para contribuir a la reflexión; han planteado plataformas de análisis, debate y trabajo sobre aspectos preponderantes del tabaquismo; la mayoría de ellos han mostrado una  fuerza comparable a los artículos científicos y editoriales que difunden los daños causados por el cigarrillo.

Fumar constituye la primera causa evitable de muerte, enfermedad y discapacidad a nivel mundial, por lo que es invaluable todo esfuerzo que se haga para promover una vida sin tabaco. El cigarrillo causa en el mundo alrededor de cuatro millones de muertes anuales; número que sobrepasa al causado por drogas ilícitas, alcohol, sida, incendios, suicidios, homicidios, y accidentes juntos. Se espera que para el año 2020 ocurran diez millones de muertes anuales, de las cuales el setenta por ciento ocurrirán en los países en desarrollo. Las cifras son sobrecogedoras y exigen la mayor atención de todos.

Fumar constituye la primera causa evitable de muerte, enfermedad y discapacidad a nivel mundial, por lo que es invaluable todo esfuerzo que se haga para promover una vida sin tabaco. El cigarrillo causa en el mundo alrededor de cuatro millones de muertes anuales; número que sobrepasa al causado por drogas ilícitas, alcohol, sida, incendios, suicidios, homicidios, y accidentes juntos. Se espera que para el año 2020 ocurran diez millones de muertes anuales, de las cuales el setenta por ciento ocurrirán en los países en desarrollo. Las cifras son sobrecogedoras y exigen la mayor atención de todos.

Aquí se presenta una breve reseña histórica de dichos lemas, los cuales constituyen en su conjunto un verdadero programa de trabajo. Esta compilación, acompañada de algunas observaciones pertinentes, puede resultar de gran utilidad para quienes se encuentran comprometidos en difundir los estragos causados por la adicción al tabaco, que con mucha razón ha sido llamada por la oms "epidemia del siglo xx".

1988  Tabaco o salud: elija la saludEl tabaco provoca el seis por ciento de las muertes en el mundo; para la mayoría de las enfermedades causadas por el tabaco no existe un tratamiento efectivo, y solamente la abolición del cigarrillo puede disminuir los desastres. No es posible mantener una buena salud con la multitud de substancias cancerígenas, mutagénicas, tóxicas y adictivas contenidas en los cigarrillos. Paradójicamente, al tiempo que la gente cada día se preocupa más por su salud, también se distingue un aumento preocupante de la frecuencia de fumado en grupos específicos de población. No hay duda que la mejor decisión e inversión para la salud que un fumador puede hacer es abandonar los cigarrillos.

En casi toda América, las primeras causas de muerte son enfermedades del corazón y el cáncer, ambas relacionadas con el tabaquismo: los epidemiológicos atribuyen al cigarrillo 25 por ciento de las muertes del corazón y 30 por ciento de las muertes por cáncer.  El 90 por ciento de las muertes por cáncer pulmonar se atribuyen al tabaco, así como la gran mayoría de los casos de enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Se calcula para México aproximadamente 35 mil muertes anuales atribuibles al tabaco, ¡cien mexicanos diarios!

La ex Cirujana General de salud de los Estados Unidos, Antonia Novello, afirmaba hace poco  que quizá ninguna afección en la historia de la medicina había sido tan documentada sobre sus repercusiones como el tabaquismo. En ese país, hacia 1997, más de 40 mil libros y 30 informes del Cirujano General actualizaron la información sobre los daños que causa la adicción al tabaco.

1989: La mujer fumadora, un riesgo sobreañadidoEste lema trajo a reflexión los riesgos que implica el tabaco para la mujer fumadora, en relación con el embarazo y los males provocados  en los recién nacidos, como bajo peso al nacer, asma infantil y hasta muerte súbita del recién nacido. Los programas preventivos deberían incluir componentes específicos contra el consumo de tabaco femenino y, sin embargo, son pocos los programas antitabáquicos actuales que atienden las necesidades especificas de la mujer. Aunque de momento, menos del veinte por ciento de las muertes causadas por el tabaco son en mujeres, preocupan los datos de investigaciones de consumo, pues muestran mayor frecuencia de fumado en numerosos grupos de mujeres, así como de enfermedades relacionadas. La enorme publicidad torna a dirigirse hacia un público femenino, considerado como un grupo prioritario de consumo por la industria tabacalera.

1990: Niñez y juventud sin tabacoEl tabaco es la droga que más se consume  y los adolescentes constituyen el  grupo más vulnerable. Se trata del grupo prioritario del mercadeo de la industria tabacalera, pues los jóvenes deben reemplazar a los fumadores que mueren o abandonan el tabaquismo. Mientras a más temprana edad se inicie el consumo, más posibilidades existen de que la adicción perdure toda la vida; los riesgos están en relación directa con la edad en que inicia el fumado. Alrededor del noventa por ciento de los fumadores adultos se iniciaron en la adolescencia, es bastante improbable que la adicción se inicie en edades adultas. Por eso, la sociedad debe cambiar su actitud hacia ciertas practicas dirigidas a sus niños y jóvenes: el  patrocinio de actividades deportivas que realiza la industria del tabaco debe ser vista como un engaño a los jóvenes, quienes son inducidos a asociar el fumado con valores positivos como dinamismo, entusiasmo, vigor, fuerza, destreza, y no con la realidad: enfermedad, discapacidad y muerte. 

1991: Lugares y transporte público mejores sin humo de tabacoLos riesgos para padecer afecciones respiratorias de los fumadores pasivos --aquellos expuestos involuntariamente al humo del tabaco--,  ponen de relieve la importancia de adoptar medidas de protección para este tipo de población. Los derechos de los no fumadores han sido defendidos por múltiples regulaciones y leyes, las cuales prohiben, en gran número de países, fumar en edificios públicos y sistemas de transporte.                       

En México, desde 1996 se prohibió fumar en los vuelos nacionales, y existen diferentes regulaciones que prohiben fumar en recintos específicos (como escuelas y hospitales), aunque no siempre se cumplen con todo rigor.

1992: Lugares de trabajo libres de humo.
Es irrefutable la presencia de nicotina y muchas substancias cancerígenas en las personas expuestas  involuntariamente al humo del tabaco de sus  compañeros de trabajo. El cumplimiento de las leyes que regulan el fumado en recintos cerrados y lugares de trabajo resultan ineficientes. Evidencias científicas indican que en México, al menos 17 millones de personas, la mayoría mujeres y niños, están expuestos involuntariamente al humo de tabaco; los estudios indican que en México, nueve de cada diez niños de primaria muestran derivados de nicotina en su sangre, procedente de exposición al humo del tabaco en sus viviendas. Se mira con esperanza el futuro de estas regulaciones en  el  continente  americano.

1993: Los servicios de salud: una ventana abierta a un mundo sin tabacoCorresponde al Sector Salud mostrarse como ejemplo y líder en la lucha contra el tabaquismo. Se espera un profundo cambio en el compromiso de los profesionales de la salud para transformar sus estilos de vida dañinos para la salud. Mientras en países como el Reino Unido y Canadá la frecuencia de médicos fumadores es menor al dos por ciento, en México esta frecuencia es similar a la de la población general. El consejo idóneo del personal de salud --médicos, enfermeras y psicólogos-- a los usuarios de los servicios podría convertirse en una de las tecnologías más efectivas que existen en la atención de la salud. Se tiene documentación para creer que por lo menos 25 por ciento de los fumadores abandonarían el hábito de fumar ante un consejo serio y responsable de sus médicos tratantes.

1994: Los medios de comunicación transmitiendo el mensaje contra el tabacoLos medios de comunicación están más al lado de promocionar enfermedad que salud, por los compromisos contraídos con la industria tabacalera, a pesar de las connotaciones éticas de promocionar un producto incuestionablemente relacionado con enfermedad y muerte. Los medios de comunicación deben ser puestos al lado de la salud y utilizarse como un componente eficaz de transformación de valores y prácticas.

El compromiso de los medios informativos es decisivo. Se requiere establecer vínculos e intercambios de conocimientos  para que estos se conviertan en embajadores de la salud a través del activismo informativo, mercadeo social, análisis, debates y limitaciones para la publicidad a favor del cigarrillo.

1995: El tabaco cuesta más de lo que usted creeEl consumo de tabaco no sólo significa un peligro para la salud, sino también una carga económica para los individuos, la familia y la sociedad. Estudios económicos demuestran que los costos sociales de salud ocasionados por el tabaquismo son mayores que los beneficios reportados por la industria.

Además de los gastos sanitarios que impone el tabaco, y la carga económica a las familias, hay clara evidencia de cómo una economía nacional podría reajustarse de manera simple ante la ausencia del tabaco. Según el Banco Mundial, se calcula que el mundo pierde mas de doscientos mil millones de dólares al año (la mitad de ellos en los países en desarrollo) a causa de enfermedades y daños causados por el tabaquismo.

Las tabacaleras presentan información engañosa, haciendo creer a la sociedad que constituyen una industria cuyos aportes y beneficios sobrepasan los tremendos costos sociales impuestos por la enfermedad, el sufrimiento y la muerte prematura.

1996: Los deportes y las artes sin tabacoLa oms afirma que el patrocinio de los deportes y el arte por las compañías tabacaleras es éticamente inaceptable.

Recalca la oms: "la industria del tabaco ha enfocado sus esfuerzos hacia el desarrollo de una imagen positiva para sus productos, a través de un extenso patrocinio a los deportes y personalidades de la cultura. En muchos casos los deportes y los eventos culturales en los cuales deben resaltar la salud, la buena condición física, la libertad intelectual, y la independencia cultural son cínicamente utilizados como una oportunidad para promocionar productos peligrosos y adictivos dentro de la juventud."

Los deportes y el arte deberían utilizarse para promocionar estilos de vida saludables. La comunidad, el sector salud y todos aquellos sectores interesados por el arte y los deportes deben patrocinar sus actividades sin depender del patrocinio de la industria tabacalera.

Esto se ha logrado en varios lugares del mundo: los organismos de salud patrocinan eventos deportivos y culturales, y de esta manera crean oportunidades para difundir mensajes de promoción a la salud. El ejemplo de algunas disciplinas deportivas, como la gimnasia y la natación, que no aceptan dinero de la industria del tabaco, debe ser conocido y seguido para la creación de conductas y entornos saludables.

1997: Unidos por un mundo libre de tabacoLa promoción de la salud requiere de nuevos defensores y aliados. Para lograr una cultura que favorezca a la salud se tienen que instaurar estrategias novedosas, con grupos y empresas que promuevan productos y servicios saludables, así como actividades que en la actualidad se encuentran a cargo de la publicidad tabacalera.  

En  muchos países, el descenso continuo durante más de 25 años de la frecuencia del fumado parece haberse estancado; más aún, en algunos países se percibe un aumento en grupos de población adolescentes y de mujeres.

La lucha contra el tabaquismo está lejos de ser ganada. Se requiere  compartir socialmente la responsabilidad, y no verlo como una lucha de un solo sector social. Se sabe qué hacer, pero se requiere el compromiso y la toma de decisiones políticas de diferentes sectores. Los programas integrales contra el tabaquismo son eficaces, tal como lo muestra la experiencia de varios países, pero requiere de un compromiso compartido. Estos programas deben incluir los siguientes componentes, de acuerdo con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud:

o Programas  de educación vigorosos y de amplia cobertura, gravámenes altos al consumo de cigarrillos
o Regulación (y en lo ideal prohibición) de publicidad y patrocinio a certámenes deportivos por parte de la industria tabacalera
o Políticas que promuevan ambientes libres de humo de tabaco en edificios públicos, transporte, escuelas y centros de educación
o Ayuda a los fumadores para que abandonen su adicción
o Compromiso del sector salud para tener sus servicios libres de tabaco, y
o Participación de los jóvenes en la planeación y desarrollo de los proyectos de control.

1998: Crecer sin Tabaco; Niñez y Juventud sin TabacoResulta significativo que éste sea el primer lema que se repite los once años de celebrar los días mundiales sin tabaco. Es el mismo mensaje que la oms difundió en 1990, pero la  trascendencia de la relación entre juventud y tabaquismo merece recordar y enfatizar el mensaje.

Los jóvenes deben recibir atención especial en su lucha contra el tabaco, pues están comenzando a fumar a edades cada vez más tempranas. En muchos países se fuma el primer cigarrillo antes de los quince años. Cuanto más joven se comienza, más difícil será romper con la dependencia, y mayores las probabilidades de morir por enfermedades resultantes de una adicción prolongada. Se debe repetir cuantas veces se pueda que el tabaco mata a más dediez mil personas  al día  y que estas cifras se elevan constantemente y casi se triplicarán en los próximos veinte años: diez millones de muertes anuales, si no se toman medidas drásticas de control.

1999: Quítate ese paquete de encima. Libérate de la cajetillaSi los médicos aconsejasen a sus pacientes a abandonar el uso del tabaco, hasta setenta por ciento de los fumadores intentarían dejarlo. Aun así, muchos médicos no confían en la eficacia de su consejo, y por lo tanto no se involucran en el proceso. Como resultado, la mayoría de los fumadores no han sido advertidos por sus médicos de los riesgos. El consejo médico para dejar de fumar regulado sería una de las tecnologías  mas costo efectivas  del ejercicio médico, aun con una eficacia de sólo 20 al 25 por ciento. No hay muchas intervenciones que puedan ser tan fácilmente implantadas, con un gran impacto en la morbilidad y la mortalidad.

Sin embargo, muchos médicos no se sienten preparados para dar este consejo, o tienen un tiempo muy limitado en sus consultas. Es fundamental preparar al personal de salud en las destrezas básicas y manejo práctico de las herramientas para un consejo efectivo, así como informar a los fumadores y sus familiares métodos eficaces para dejar de fumar. El consejo no debe ser visto como un éxito o un fracaso basados en una sola intervención o en un solo paciente, sino como un compromiso a largo plazo, en un gran número de pacientes.