Alcohólicos Anónimos y su promesa Entrevista con Heriberto (miembro de Alcohólicos Anónimos)

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La experiencia de un alcohólico, miembro de Alcohólicos Anónimos, que relata haber experimentado un cambio profundo de su personalidad, es narrada a través de las respuestas que da a una entrevista para Addictus. Resalta la práctica de los principios espirituales contenidos en los Doce Pasos que llevan al logro de la sobriedad. En la experiencia del entrevistado, sobriedad es alcanzar un despertar espiritual que es individual y distinto para cada persona

Alcohólicos Anónimos y su promesa

La presente entrevista fue realizada por Addictus a Heriberto, miembro Alcohólicos Anónimos con ocho años de sobriedad, durante el mes de junio de este año.

Addictus: ¿Qué significa Alcohólicos Anónimos para un miembro de AA?
Heriberto: Para mí, Alcohólicos Anónimos significa la salvación de mi vida. Y no sólo la salvación de mi vida, sino el lograr un profundo cambio de personalidad que me lleva de una manera clara y precisa a tratar de interrelacionarse mejor con el mundo exterior.

Addictus: ¿Por qué Alcohólicos Anónimos se ha convertido en la mejor alternativa de tratamiento del alcoholismo?
Heriberto: Desde mi punto de vista, Alcohólicos Anónimos se ha convertido en la mejor alternativa para el tratamiento de alcoholismo, única y exclusivamente con base en sus resultados. Actualmente la Oficina de Servicios Generales de Nueva York reconoce que somos más de 2 millones de Alcohólicos Anónimos los que existen en el mundo. No dudo de la ciencia ni de la religión, ni de algún otro método para resolver el problema del alcoholismo; únicamente veo los logros que ha tenido cada una de estas ciencias respecto a los resultados de Alcohólicos Anónimos.

Addictus: Y Alcohólicos Anónimos ¿ha demostrado que tiene mejores resultados?
Heriberto: Definitivamente, tiene mejores resultados en cuanto a número, pero no sólo en cuanto a número; si profundizamos en el resultado individual, el cambio de personalidad profunda que requiere el alcohólico para dejar de beber se manifiesta fundamentalmente el Alcohólicos Anónimos.

Addictus: ¿Cómo definiría usted el concepto de ayuda mutua en los grupos de Doce Pasos?
Heriberto: El concepto de ayuda mutua en los grupos de Doce Pasos se establece fundamentalmente, para mí, de la siguiente manera: la sobriedad se encuentra en Alcohólicos Anónimos a través de la práctica de los principios espirituales contenidos en los Doce Pasos, en todos los actos de mi vida. Desde ese punto de vista, el grupo no es necesario y lo demuestra el hecho de que en Alcohólicos Anónimos, a nivel internacional, existan miembros solitarios que nunca han estado en un grupo, y que se relacionan con la agrupación a través de correspondencia postal. Existe una oficina dedicada a este servicio en cada una de las estructuras que hay en el mundo y cualquier alcohólico anónimo puede tener correspondencia con cualquier solitario de cualquier parte del mundo. Ahora bien, para los que estamos en un grupo, ¿qué significa el grupo? El grupo es la fuente donde nosotros vamos a abrevar nuestra sobriedad. ¿Qué quiero decir con esto? Que el grupo es el lugar donde yo voy a escuchar experiencias de otros compañeros que han practicado mejor que yo o están iniciando la práctica de los Doce Pasos, y esas experiencias me sirven a mí para comparar y para ver más a fondo, tener más a fondo el conocimiento de mi enfermedad. Esa es fundamentalmente la esencia del grupo, pero también tiene una parte vital el grupo, que es llevar el mensaje. Como tal, el grupo tiene que practicar la 5a Tradición y llevar, por lo tanto, el mensaje, de una manera grupal; no sólo abriendo sus puertas para recibir al que llega ahí, sino haciendo que el mensaje llegue en los hospitales, en los reclusorios, en las fábricas, en las escuelas, etcétera. Esta es la forma en que tenemos la oportunidad de practicar los tres legados. Los alcohólicos anónimos tenemos que ser de tres legados, la recuperación nada más no es suficiente; tenemos que mantener la unidad pensando en el futuro de los alcohólicos anónimos y por ello realizamos actos de servicio, lo que llama Alcohólicos Anónimos un servicio, para que la agrupación siga aumentando. De eso depende nuestra unidad.

Addictus: Habló usted de sobriedad, ¿qué es?
Heriberto: ¿Qué es sobriedad? Esa es una pregunta demasiado profunda para los alcohólicos anónimos. Algunas veces, inicialmente pensamos que sobriedad es dejar de beber y luego tenemos que ver que sobriedad es mucho más que dejar de beber. Yo estimo que la promesa más grande que Alcohólicos Anónimos nos hace no es dejar de beber. La promesa más grande que nos ofrece Alcohólicos Anónimos es alcanzar un despertar espiritual. Acerca de esto, la literatura de AA dice que se trata de un nuevo estado de conciencia en que puedo ver, pensar y actuar de una manera en que antes no podía. Pero iré más allá: el primer párrafo de Tal como lo ve Bill dice que para que un alcohólico alcance una forma permanente de no beber tiene que alcanzar un profundo cambio de personalidad, de juicios y actitudes.

Yo consideraría entonces, desde un punto de vista netamente personal y subjetivo, que sobrio está aquél que alcanza un despertar espiritual que es individual, distinto para cada persona.

Addictus: El programa de los Doce Pasos ha sido aplicado a otro tipo de problemática, más allá del alcoholismo. ¿Cómo explicaría usted esta maleabilidad del programa?
Heriberto: Bueno, yo creo que el programa de Alcohólicos Anónimos es un programa de superación personal, basado en un desarrollo espiritual. Lo que el alcohólico necesita fundamentalmente para dejar de beber es un profundo cambio de personalidad que se logra a través de un desarrollo espiritual. Esta espiritualidad la interpreto como cuando un alcohólico deja de ser egocéntrico y empieza a depender de la voluntad de Dios tal como él lo concibe, teniendo en cuenta a su espíritu, al que hay que acrecentar, al que hay que revitalizar permanentemente como transmisor entre él y el Dios que ha concebido.

Addictus :¿Cuál es el éxito de recuperación del programa de Alcohólicos Anónimos en particular y de otras dependencias en general, Narcóticos Anónimos, Comedores Compulsivos Anónimos, Neuróticos Anónimos, etcétera?
Heriberto: Bueno, desde el punto de vista de Alcohólicos Anónimos, que es a lo que yo únicamente podría referirme, el éxito está en que no recluta a sus miembros, sino que los miembros llegan solos pidiendo ayuda. Esa es la importancia que tiene Alcohólicos Anónimos. En el lenguaje de Alcohólicos Anónimos el alcohólico en actividad toca fondo, no tiene una salida ya para las complicaciones a las que ha llevado su vida o el alcohol lo ha llevado, entonces él es el que pide la ayuda. Un gran porcentaje, sin es que casi la totalidad de los Alcohólicos Anónimos del mundo llegamos solicitando ayuda; el deseo de salir de ese fondo de sufrimiento es el que nos ha hecho permanecer en Alcohólicos Anónimos.

Addictus: ¿En qué cree que ha fallado la ciencia en el tratamiento del alcoholismo?
Heriberto: Hagamos primero referencia a qué es el alcoholismo, porque el alcoholismo no es sólo beber, ese es el síntoma externo de males más profundos. Ahora bien, nosotros bebemos por una obsesión, una obsesión que sólo puede ser removida o arrancada por un Dios, como nosotros lo concibamos. Eso no lo puede interpretar la ciencia, no le puede dar luz la ciencia porque la obsesión es un algo demasiado subjetivo, y el que nos lo quite Dios es un acto de fe, de una fe espiritual que el alcohólico tiene que desarrollar. Eso no lo puede aceptar la ciencia. Para empezar, con el síntoma externo, la ciencia no ha podido enfrentarse; además, la enfermedad es de males más profundos. ¿Cuáles son esos males? El descoyuntamiento de los instintos del alcohólico. Y sólo Dios los puede coyuntar. No hay otro elemento para nosotros que los pueda coyuntar. Ahí, entonces, vuelve a fallar la ciencia, porque no logra establecer a través de una medicina, de unas palabras, de un algo que no me puedo explicar, la fe que necesita el alcohólico para que le remueva la obsesión y deje de beber y, luego, la fe que tiene que desarrollar permanentemente en la práctica de los principios espirituales contenidos en los Doce Pasos, para que pueda reestructurarse mentalmente y pueda coyuntar sus instintos, aunque sea en un acto de cada momento de su vida.

Addictus: ¿Cuál es la diferencia entre compulsión y obsesión?
Heriberto: La obsesión, según el diccionario, es un pacto diabólico, es una idea fija que se apodera del espíritu independientemente de la voluntad y que se repite sin cesar. Puede ser tan sutil que no nos demos cuenta de ella, sólo a través de la experiencia, cuando la podemos compartir; o bien tan obvia que sí nos damos cuenta de ella, pero esa obsesión es la que nos va a hacer beber en forma permanente y es la que nos lleva a la primera copa. Aquí el problema es la primera copa y la obsesión es un problema mental, la enfermedad del alcoholismo es mental. Ahora, el organismo del alcohólico, el metabolismo o alguna circunstancia que desconozco y que tampoco me interesa, nos lleva a que, a la hora que hacemos contacto con la primera copa, se genere en nosotros una compulsión por seguir bebiendo, una necesidad de seguir bebiendo. Nosotros sabemos que físicamente podemos contener la compulsión si no nos llevamos la primera copa. Si no hay primera copa no hay compulsión. En el momento en que hay primera copa hay compulsión. La problemática del alcohólico, en su manera de ver, está en que la obsesión sólo se la quita Dios. Por lo tanto, tiene que haber fe, tiene que haber un desarrollo espiritual, tiene que haber una convicción en el alcohólico de que sólo a través de un desarrollo espiritual puede dejar de beber y cambiar su personalidad. Es ahí donde yo entiendo que no entra la ciencia. La ciencia es objetiva, la ciencia es clara, la ciencia, casi me atrevería a decir, no cree en Dios. Y nosotros sí tenemos que creer, por eso Alcohólicos Anónimos es incluso para ateos, que den vida a un Dios como cada quien lo conciba.

Addictus: ¿Aquí se trata entonces de ver Dios y Poder Superior como una cuestión similar?
Heriberto: Sí, yo creo que se nos encamina primero hacia el Poder Superior para que empecemos a limar asperezas contra el Dios con que algunos de nosotros hemos estado peleados. Entonces, para que no hablemos de Dios, primero nos engancharon hablándonos de un Poder Superior. El cuarto capítulo lo define claramente: no hemos tenido los recursos suficientes para dejar de beber, pero en cuanto recurrimos a un Poder Superior, y aquí en un inicio se nos promueve que nosotros entendamos como tal al grupo, y tuvimos la buena voluntad para dejar de beber, lo logramos. Eso ya se manifiesta en el Segundo Paso, que dice que sólo un Poder Superior nos puede devolver el sano juicio. Sin embargo, el Tercer Paso ya hace a un lado el Poder Superior, ya habla de Dios.

Addictus: ¿Qué piensa usted de los apoyos profesionales, como las clínicas y la psicoterapia en el tratamiento a las adicciones?
Heriberto: Bueno, en lo que respecta al alcoholismo yo estoy de acuerdo en que muchas veces el alcohólico, al llegar a Alcohólicos Anónimos, necesita una ayuda para su recuperación física. Recordemos el inicio de Alcohólicos Anónimos en el grupo de Akron, cuando el doctor Bob llevaba antes que nada a los alcohólicos al hospital municipal de Akron. Muchas veces el alcohólico llega en tal grado desastroso, físicamente, que necesita una ayuda para su recuperación física. No obstante, en lo que toca a la psicoterapia, no estoy de acuerdo. Es decir que, personalmente, no estoy de acuerdo en que el alcohólico tenga que utilizar una ayuda externa a AA para su recuperación. El propio quinto capítulo nos dice que rara vez se ha visto fracasar a una persona que haya seguido concienzudamente nuestro camino. Los únicos que no se recuperan son los individuos que no pueden o no quieren entregarse de lleno a este sencillo programa, que generalmente se trata de hombres y mujeres incapaces por su  propia naturaleza de ser honrados consigo mismos. Entonces, la recuperación en Alcohólicos Anónimos implica el desarrollo de una profunda honradez con uno mismo. Es mi punto de vista que la terapia verdaderamente dura, la fuerte, que hay en Alcohólicos Anónimos es la que hace al alcohólico enfrentarse con él mismo y esto se lleva a cabo a través de un apadrinamiento, lo que en Alcohólicos Anónimos se llama apadrinamiento, que es la orientación de alcohólicos anónimos con más experiencia, ayudando a alcohólicos anónimos con menos experiencia.

Addictus: ¿Cuál es el futuro que usted predeciría para un programa que ha durado sesenta años?
Heriberto: Bueno, desde mi punto de vista, como nuestra propia literatura lo dice: hasta que Dios quiera. Yo pensaría, entonces, que nunca tendrá final, pero depende fundamentalmente de que el alcohólico como individuo practique el Duodécimo Paso: llevar el mensaje al alcohólico que todavía ignora que tiene salvación. Implica, por lo tanto, que el grupo como tal practique la Quinta Tradición y salga a transmitir el mensaje grupalmente en las instituciones hospitalarias, carcelarias, en las fábricas, en las escuelas, en cualquier lugar, al alcohólico que todavía está sufriendo. Si nosotros hacemos esas cosas y le damos vida al Tercer Legado de Alcohólicos Anónimos que es el servicio, estaremos preocupándonos porque siempre llegue un nuevo miembro a la agrupación, y si eso pasa, nos daremos cuenta que hubo gente que practicó este Tercer Legado y que hizo crecer la agrupación, de dos miembros el 10 de junio de 1935 a más de dos millones el 10 de junio de 1996. Por último, también quisiera leer estas palabras que escribió Bernal Smith, custodio no alcohólico y presidente de la Junta de Servicios Generales de Estados Unidos y Canadá:

"Necesitamos Alcohólicos Anónimos para asegurar nuestra propia recuperación; necesitamos Alcohólicos Anónimos para asegurar la recuperación del alcohólico que todavía tropieza en la oscuridad en su búsqueda de la luz; la necesitamos para asegurar la recuperación de algunos niños recién nacidos que inexplicablemente están destinados al alcoholismo; la necesitamos para proveer, en contacto permanente con el Duodécimo Paso, un refugio para todos los alcohólico que en las edades por venir puedan encontrar en Alcohólicos Anónimos ese renacimiento que trajo nuevamente a la vida a sus primeros miembros; la necesitamos para asegurar que Alcohólicos Anónimos nunca tenga en cuenta la raza, el credo o la posición social de una persona que busque o necesite nuestra ayuda".

 

Addictus: ¿Cómo explica usted el carácter espiritual del programa de los Doce Pasos?
Heriberto: El alcohólico, en términos generales, siempre ha vivido herméticamente respecto al mundo exterior; siempre ha sido él y el mundo, siendo la raíz de la enfermedad, como la explica nuestra literatura, la concentración en el alcohólico mismo. Esto se manifiesta al exterior en formas clásicas, como son el egoísmo y el egocentrismo, raíces de la enfermedad con las cuales el alcohólico se morirá y que sólo podrán ser anuladas ante la petición que se le haga a Dios, como cada quien lo conciba. Antes de llegar al programa, el alcohólico siempre jugó el papel de Dios. La condición egocéntrica implica una soberbia externa suprema, fabulosa, que lleva al alcohólico hasta sentirse el Dios del universo en que vive. Bill W. señaló que nosotros únicamente habíamos jugado a ser Dios. El programa de recuperación implica un proceso en el cual el alcohólico empieza a entender que debe dejar de jugar a ser Dios como cada quien lo conciba. Los Doce Pasos de recuperación están hechos para depender de ese Dios y buscar hacer la voluntad de él. Ese es el camino del espíritu. Ese es el ideal que planteó Bill y es el desarrollo espiritual en el que tiene que caminar el alcohólico para dejar de beber. Para alcanzar ese despertar espiritual, no olvidemos que hay un Paso, el Onceavo, que inclusive, lleva a establecer el contacto consciente con el Dios como cada quien lo ha concebido.

Addictus: ¿Qué piensa usted de otros enfoques que también se preocupan por el alcoholismo y las adicciones y que critican el modelo de AA?
Heriberto: Bueno, concretamente no conozco algo o alguien que critique de frente a Alcohólicos Anónimos. Sin embargo, no dudo que los haya. Pero yo me atrevería a volver a recurrir a lo que hablamos al principio: veamos los resultados maravillosos. Ahora bien, Alcohólicos Anónimos muchas veces puede ser criticado por varias razones. No olvidemos que Alcohólicos Anónimos da cabida a cualquiera que se acepte alcohólico, sin que tenga que ver su estado social, cultural o económico. El Segundo Legado nos hace sentir a todos que tenemos todos los mismos derechos y las mismas responsabilidades, dentro de un grupo o dentro de un centro de servicio, pero no olvidemos que Alcohólicos Anónimos no obliga a nada a nadie, que el programa de recuperación es sugerido, que lo practica cada quien como lo entiende, o como su padrino se lo ha hecho ver. Eso muchas veces nos lleva a que empecemos a desviarnos del verdadero programa de Alcohólicos Anónimos y a que cada quien interprete como quiera los Doce Pasos. Sin embargo, tenemos que llegar un día a encontrar que sólo hay un programa de recuperación y que aquél que lo practique es el que alcanza la sobriedad.

Addictus: ¿Quisiera dejar algún mensaje para la gente que nos va a leer?
Heriberto: Esta es una interpretación personal, una opinión personal totalmente: yo siempre he creído que el alcohólico tiene una enfermedad trifásica, una enfermedad integral en la que no se pueden separar sus fase física, mental y espiritual. Considero entonces que el alcohólico anónimo es de Tres Legados: recuperación, unidad y servicio. No podemos hacer a un lado el que nos centremos en nuestro egoísmo y que nada más nos dediquemos a nosotros mismos; a recuperarnos nosotros mismos; tenemos que preocuparnos porque no se pierda la unidad dentro de Alcohólicos Anónimos, que es la cualidad más importante que tiene nuestra agrupación como tal y que tiene también cada uno de sus miembros. Nosotros sabemos si alguno de nuestros hijos o algunos de nuestros nietos pueda necesitar en el futuro de Alcohólicos Anónimos. Tenemos que preocuparnos entonces porque Alcohólicos Anónimos siga creciendo, siga viviendo para los que van a llegar. Esto implica que nos lancemos a practicar el Tercer Legado, implícito en los alcohólicos anónimos. El chiste es abandonar, algún día, nuestro egoísmo de recuperarnos solos y salgamos a practicar el Doceavo Paso que es parte de la recuperación en la búsqueda de llevar este mensaje a los que todavía están sufriendo, para que la agrupación no sólo permanezca sino que crezca y en el futuro esté abierta y dispuesta a recibir a cualquiera de los que acabo de mencionar.

Nota
Al mencionar capítulos, el entrevistado se refiere al texto del libro Alcohólicos Anónimos.