Comer... ¿Automedicarse? Entrevista con la doctora? Kay Sheppard

Se presenta la entrevista concedida a Addictus por la Dra. Kay Sheppard, adicta a la comida en recuperación y autora del libro Food Addiction: the body knows (1993). Se abordan aspectos como en qué consiste comer compulsivamente, por qué se consideran enfermedad a estos trastornos, quiénes son comedores compulsivos, la diferencia entre comer cumpulsivamente y comer en exceso, cuáles son estos trastornos de la alimentación, su relación con la sexualidad y lo concerniente al tratamiento. Se resalta que sin la eliminación de las sustancias adictivas de la dieta de los comedores compulsivos, la compulsión no desaparecerá, así como el significado emocional de la comida.

Comer... ¿Automedicarse?
Entrevista con la doctora Kay Sheppard*

Margarita Martínez Duarte

La presente entrevista fue concedida a Addictus por vía telefónica el día 9 de noviembre del presente año, por la doctora Kay Sheppard, mediante la invaluable ayuda de Olga Abady quien, además de realizar el contacto con la entrevistada, llevó a cabo la traducción simultánea.

Addictus: ¿En qué consiste el comer compulsivamente?
Doctora Sheppard: Comer compulsivamente es una conducta; básicamente, es una conducta que presentan las personas que son adictas a la comida. Hay tres términos para referirnos a las personas adictas a la comida. El primero de estos es el término general trastorno de la alimentación. Bajo esta categoría entra la categoría de bulimia se refiere a las personas que han perdido el control sobre la cantidad de alimentos que ingieren. El Manual de Diagnósticos enlista dos tipos de bulimia: con expulsión y sin expulsión. También tenemos el término adicción a la comida. Este nos indica que el individuo presenta una condición bioquímica que resulta en ansias por comer; estas son similares a las ansias por beber alcohol; es la misma situación del alcohólico. El adicto a la comida tiene ansias por ingerir carbohidratos con un alto contenido de calorías. Para poder recuperarse, tanto el alcohólico como el adicto a la comida, necesitan abstenerse de sustancia. Por otra parte, comer compulsivamente es la conducta que presenta el adicto a la comida.

Addictus: Quizás a nuestros lectores les interese saber por qué es una enfermedad el comer compulsivamente.
Doctora Sheppard: A mí me gusta llamar a la enfermedad adicción a la comida. ¿Por qué es una enfermedad? Porque los individuos que la presentan tienen una predisposición genética a esta enfermedad. El doctor Ernest Noble, de la Universidad de California, ha identificado el gen anormal en los estudios de alcoholismo y obesidad. Se trata del mismo gen en ambas enfermedades. La adicción a la comida, a la cocaína, al alcohol y a la nicotina están todas vinculadas al mismo gen anormal. Además, toda adicción presenta un obsesión por la sustancia y una pérdida de control del uso de la sustancia.

Addictus: ¿Todas las personas que están por encima o por debajo de su peso son comedores compulsivas?
Doctora Sheppard: El peso no es el indicador de la enfermedad de la adicción a la comida. Los adictos a la comida pueden presentar un sobrepeso, una obesidad mórbida, un peso normal o pueden estar por debajo de su peso. Es decir, que pueden caer en todas las categorías. La obsesión y la pérdida de control sobre la cantidad que se ingiere son los indicadores de la adicción a la comida. Debemos quitar el enfoque del peso y concentrar el enfoque en lo que se ingiere, tanto en la calidad como en la cantidad de los alimentos.

Addictus: ¿Hace usted alguna distinción entre el término comer compulsivamente y el comer en exceso?
Doctora Sheppard: Me parece que existen varias etapas o niveles en las formas anormales de comer. Comer compulsivamente es comer debido a emociones o sentimientos. Comer excesivamente es comer en grandes cantidades. Comer de menos es la restricción de los alimentos. Comer adictivamente es comer alimentos adictivos. Los adictos a la comida pueden presentar problemas en todas las áreas.

Addictus: ¿Podría usted explicarnos los distintos trastornos de la alimentación, como bulimia, anorexia, bulimarexia o algunos otros que usted haya detectado?
Doctora Sheppard: Bien, creo haber cubierto la bulimia al inicio de nuestra conversación. Los anoréxicos no están sujetos a la adicción a la comida, en absoluto. Ellos no han perdido el control de la comida. Bulimarexia es el caso de una persona bulímica que se restringe. Los que sí son adictos a la comida tienen atracones. También están los que tienen atracones y expulsan los alimentos pueden recurrir, con este fin, a los laxantes, al ejercicio, al vómito, a los diuréticos, etcétera. Quienes restringen los atracones y luego hacen ayunos o dietas. Los anoréxicos son personas que restringen la comida y, por lo tanto, quedan en el extremo opuesto de las personas que se dan atracones. Como dije, los anoréxicos no son adictos a la comida.

Addictus: ¿Cómo podría detectar un médico que su paciente es un comedor compulsivo?
Doctora Sheppard: Yo sugiero que se utilice el dsm-iv. En el caso de la medicina en general se debe prestar atención al hecho de si el paciente está obsesionado con su peso o con la comida. Deben tomarse en cuenta el sobrepeso, la historia familiar, las oscilaciones extremas en el peso. Los adictos a la comida que se mantienen en un peso estable son los más difíciles de detectar. Son varias las habilidades clínicas que pueden arrojar información en las entrevistas con un paciente. Sin embargo, esta enfermedad es de autodiagnóstico. La mayoría de las personas que asisten a Alcohólicos Anónimos se diagnostican a sí mismas.

Addictus: Es muy interesante su respuesta, dado que la finalidad de nuestra pregunta es la prevención, tanto para el público en general como para los especialistas que nos leen.
Doctora Sheppard: El término prevención me parece un tanto ambiguo, dado que, en mi opinión, la adicción se puede detener y tratar, mas no prevenir. La razón es que, si se ha nacido con un gen anormal, la enfermedad de la adicción se presentará,  en algún área de la vida, antes de que nadie se de cuenta o la pueda reconocer o hacer algo al respecto. La única forma de prevenir es utilizando el esquema del adn y reconociendo este gen anormal. En ese caso podríamos tratar de determinar cómo eliminar de la vida de este individuo todos los procesos y las sustancias adictivos.

Addictus: Nosotros pensamos en prevención en términos de una atención oportuna.
Doctora Sheppard: Bueno, pero eso sería el tratamiento. Eso ya no es prevención.

Addictus: ¿En qué consiste el fracaso de un gran número de dietas?
Doctora Sheppard: Muy buena pregunta. Las dietas fracasan porque no eliminan las sustancias adictivas. Además, están diseñadas para que la gente las comience, las deje y las vuelva a retomar. Por otra parte, no resuelven ni se enfocan al problema de la adicción. Tampoco introducen al individuo a un proceso de recuperación continua como sería el de los Doce Pasos. De hecho, las dietas se concentran en la pérdida de peso y no en la forma de comer. Aunado a esto, la gente se siente privada en las dietas y no manejan un verdadero enfoque de vida, un plan de alimentación para la vida, un cambio de actitud ante la vida, en cuanto a la manera de comer.

Addictus: Digamos, entonces, que las dietas apuntan al síntoma.
Doctora Sheppard: Exactamente. Las dietas perpetúan la obsesión. Con frecuencia, las dietas ofrecen una nutrición inadecuada, alteran el metabolismo y, por lo general, con las dietas hay poco compromiso y poco apoyo. No ofrecen información alguna acerca de la enfermedad de la adicción y, lo más importante, lo que usted mencionó, tratan solamente el síntoma y no la enfermedad. La recuperación es otra cosa.

Addictus: ¿Cuál es la relación entre la comida, el comer compulsivo y la sexualidad?
Doctora Sheppard: He observado que los adictos a la comida tienen la tendencia a ser de personalidad pasiva o pasivo agresiva y se enfocan en el control de lo externo. Un alto porcentaje de los adictos a la comida ha sido objeto de abuso sexual. Un alto porcentaje de adictos a la comida son mujeres. Si una persona nace con una predisposición genética a la enfermedad de la adicción, encuentra una forma que le resulte aceptable para automedicarse. Esta forma podría ser el alcohol, la droga, los alimentos, el sexo, los medicamentos, la nicotina, la cocaína, el juego compulsivo, en fin. Todo esto es lo mismo: automedicación. Lo que estos individuos hacen es automedicar su química cerebral, misma que se encuentra fuera de equilibrio, de balance. Las consecuencias de todas las adicciones son negativas. La automedicación no funciona. Tenemos que encontrar una mejor forma, un mejor camino. La solución es espiritual. Por lo tanto, tenemos una condición médica con una solución espiritual, y antes de encontrar la solución espiritual buscamos, primero, a través de todos los procesos y sustancias adictivos, un remedio. Por lo general, los individuos tienen una adicción dual. Por ejemplo, con frecuencia los alcohólicos también son adictos a la nicotina, a la cafeína, al azúcar, incluso ya en recuperación. Los adictos a la comida tienden a comprar compulsivamente y a la adicción al sexo. Probablemente, aparece la adicción al sexo a causa de la presencia del abuso sexual en la infancia.

Addictus: Se dice que una de las diferencias entre la adicción a la comida y la adicción al alcohol es que, en el caso del comedor compulsivo, su propio cuerpo es la herramienta mediante la cual se destruye. ¿Qué  opina usted de esto?
Doctora Sheppard: Yo pienso que en el caso del alcoholismo el cuerpo también se convierte en una herramienta para la autodestrucción...

Addictus:Sí, más en el alcoholismo y en otras adicciones, existe una sustancia a la que se reconoce como destructiva, ya sea esta el alcohol o la cocaína, que incluso son ilegales. Sin embargo, la comida es reconocida como algo necesario para vivir. En otras palabras, no se le da alcohol a un niño, es ilegal vender alcohol a los menores de edad, pero a los niños sí se les da comida.
Doctora Sheppard: Exactamente. Considero que los carbohidratos altamente refinados son la misma sustancia del adicto a la comida y del adicto al alcohol. Precisamente la misma. El alcohol es el carbohidrato más altamente refinado y a este sigue el azúcar. El azúcar no es un alimento, es una droga. El azúcar promueve cambios en el estado de ánimo y no nutre. Sin embargo, el mundo no lo acepta. La gente piensa que el azúcar es una sustancia inocente, inocua, y no lo es. El azúcar es una sustancia química destructiva que altera el estado de ánimo.

He realizado un estudio muy cuidadoso de la relación entre padres e hijos. Es muy común el dar grandes cantidades de azúcar a los niños. Esto afecta negativamente la conducta de los niños y luego los niños son golpeados o castigados por esta conducta incontrolable.

Addictus: ¿A qué obedece la presencia en la sociedad de una creciente preocupación por el peso y la talla del cuerpo?
Doctora Sheppard: Se debe a todos los alimentos refinados que la gente consume. La gente está en camino de la autodestrucción por la vía de los alimentos que están consumiendo. Quienes procesan los alimentos lo reconocen y lo promueven.

Addictus: ¿Qué tratamiento cree usted que debe recibir un adicto a la comida?
Doctora Sheppard: Lo primero es interrumpir el ciclo de atracones. En segundo lugar, debe buscarse apoyo. Yo sugiero que este apoyo se busque en los programas de Doce Pasos. Sin embargo, el individuo debe antes darse cuenta, debe reconocer, admitir y aceptar que tiene una enfermedad. Debe también entender que la adicción a la comida es una enfermedad tratable y que la abstinencia de todos los alimentos que desencadenan los atracones es la base de la recuperación. Asimismo deben trabajar sobre sus obsesiones mentales acerca de la comida y del peso.

Addictus: ¿Y paralelamente tratar la problemática sexual?
A mí me parece que eso se deba dejar a un lado, mas no ocultándolo bajo la alfombra. Creo que, primero, la gente debe concentrarse en estabilizarse en su abstinencia, en detener el proceso adictivo y evitar, en un principio, esas cuestiones tan preocupantes. Si estas cuestiones tan dolorosas se abren en la terapia, la gente se irá a comer a su casa, igual que el alcohólico se irá a beber. Más bien debemos aprender a manejar los síntomas. Y el manejo de los síntomas significa aprender a trabajar en las cosas pequeñas, cotidianamente, en lugar de abrir cuestiones muy dolorosas. En lugar de abrirlas intencionalmente en la terapia, estas cuestiones deben manejarse conforme se vayan presentando en la conciencia del individuo.

Por decirlo de otra manera: alguien llega y nos dice "Estoy teniendo problemas de sexualidad en el aquí y en el ahora". Entonces nosotros nos dirigimos a tratar de resolver esas cuestiones en el aquí y en el ahora, en lugar de empezar a rascar en el pasado. Si aprendemos a manejar los problemas en el aquí y en el ahora, estaremos, en cierto modo, resolviendo viejos problemas. Si abrimos todo el pasado intencionalmente, retraumatizamos al paciente; esto se hace demasiado doloroso, y dificulta el mantener la estabilidad en la recuperación. Yo me opongo filosóficamente a retraumatizar a los pacientes manejando trabajo con familia de origen, abuso sexual y otros sucesos traumáticos. Estoy en contra de la terapia traumática porque afecta a la recuperación.

Si la gente se hace cargo de su recuperación en forma racional, nunca tendrá que regresar a retraumatizarse a sí misma, abriendo cuestiones dolorosas. Por eso creo en la Terapia Racional Emotiva.

Addictus:Tenemos dos preguntas más y una se refería, justamente, a la terapia de Albert Ellis, concretamente al reconocimiento de la Voz Adictiva. Nos preguntábamos cómo la estaban usando ustedes en Estados Unidos.
Doctora Sheppard: Claro. La Voz Adictiva se considera un pensamiento irracional que perpetua el patrón de la adicción. Yo he asistido a pacientes a identificar esa voz. Los motivos para que comiencen a identificar sus emociones, los pensamientos que anteceden esa emoción, y los motivos para que reten ese pensamiento y lo cambien. Por ejemplo, si se presenta el pensamiento de "Ve a comer algo", y comienza la impaciencia o la urgencia por comer, se identifica todo esto, se identifica la emoción o el sentimiento que produjo este pensamiento y se dice "Esto es irracional". Posteriormente, se transforma el pensamiento en uno afirmativo que podría ser, por ejemplo: "Amo y acepto mi recuperación y mi abstinencia; no tengo que ir a comer".

Addictus: ¿Esto ayuda a prevenir recaídas?
Doctora Sheppard: Sí. No se puede sentir dolor sin tener primero un pensamiento. Nosotros mismos nos producimos el dolor con nuestros pensamientos. Y si producimos suficiente dolor tenemos que ir a consolarnos con nuestra sustancia.

Addictus: ¿Cuál es el papel de la familia en los desórdenes alimentarios?
Doctora Sheppard: Excelente pregunta. La familia debe ser asesorada individualmente. Mi experiencia ha sido que, en la familia de un adicto a la comida, al alcohol y a otras sustancias. Por lo general, en la familia de un adicto a la comida encontramos una familia de adicción. Esto nos remite nuevamente a que se trata de una enfermedad que se hereda. Si estamos casados, nos sentimos atraídos a otros adictos, dado que una persona enferma atrae a una persona enferma. Por lo tanto, debe darse asesoría a toda la familia para trabajar la adicción.

Sería maravilloso encontrar apoyo en la familia, pero esto es poco realista. Es probablemente que, en la mayoría de los casos de adicción, se requiera de terapia familiar.

Addictus:Nosotros utilizamos el concepto de que las jirafas se casan con jirafas y no jirafas con rinocerontes. Esperamos que esté de acuerdo con nuestra filosofía.
Doctora Sheppard: Me encanta la idea. Voy a utilizarla.

Addictus:Nos gustaría que nos mencionara algo respecto a los niños, ya que ésta es la adicción que, por lo general, comienza más tempranamente.
Doctora Sheppard: Tengo una jovencita que vive a treinta millas de mi casa y tiene dos años de recuperación continua y hoy tiene diez años de edad. Esto es muy poco común. Generalmente, las personas sufren durante muchísimos años de su vida antes de entrar en recuperación. Yo quisiera trabajar en un programa modelo para niños. Sería maravilloso.

Addictus: ¿Existirían diferencias entre el tratamiento de niños y el tratamiento de adultos?
Doctora Sheppard: En el caso de una intervención temprana, los niños no presentarían tantas complicaciones emocionales. A mí lo que me preocupa son las cuestiones de control, ya que los niños tendrían que elegir recuperarse, tendrían que decidir recuperarse. Esta es una decisión enorme, y más en el mundo en que vivimos. Es muy difícil para un adulto y sospechoso que es aun más difícil para un niño.

Addictus: ¿Capacitar a los niños para que puedan detectar su nivel de saciedad?
Doctora Sheppard: No nos ayuda el que estén llenos de droga o de dulces. Eso no nos ayuda.

Addictus: ¿Qué hay del significado emocional de la comida?
Doctora Sheppard: La comida realmente nos satisface a nivel mental y nos satisface físicamente. No podemos cambiar la naturaleza misma de la comida ni podemos cambiar la naturaleza de la adicción. Si lo heredamos, lo heredamos. Y si heredamos la adicción y comemos azúcar o carbohidratos altamente refinados, la enfermedad se disparará sin importar la información que tengamos. Si encontráramos un entorno perfecto, en cuanto a amor, a que nos nutra afectivamente y, además, heredamos el gen adictivo y utilizamos sustancias adictivas, seremos adictos igual. Se trata de algo físico, de una predisposición física, de un desequilibrio en la química cerebral y corporal que se desencadena fisiológicamente. No es una conducta aprendida ni un problema mental o emocional. Se trata de una enfermedad física que crea problemas físicos, emocionales y espirituales. La enfermedad de la adicción es una enfermedad primaria y es una enfermedad física.

Addictus: ¿Qué recomendaría en cuanto al internamiento de los pacientes?
Doctora Sheppard: En Estados Unidos esto ni siquiera es una posibilidad. Los seguros ya no cubren el tratamiento con internalización para desórdenes alimentarios. De hecho, los seguros no cubren ningún tipo de tratamiento hospitalario debido a la adicción por comida. Tal vez la mejor forma de tratamiento sean los programas de autoayuda, una buena terapia y los Doce Pasos. Pero siempre fundado en una buena abstinencia física de las sustancias adictivas.

Nota
*Kay Sheppard es una adicta a la comida en recuperación. Es consejera en el campo de la salud mental y especialista en desórdenes alimentarios. Asesora, capacitadora y terapeuta reconocida internacionalmente. Ha diseñado programas primarios y de prevención de recaídas y conduce talleres intensivos de estabilización para adictos a la comida. Es autora del libro Food Addiction: the body knows (Deerfield Beach, Health Communications, 1993).

 

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