Entrevista con la doctora Rosario Barroso

Se presenta una entrevista realizada por Addictus a la Dra. Rosario Barroso Moguel, doctora en Ciencias Médicas y Mujer del año 1988 en torno al consumo de inhalables en México. Se abordan temas como el perfil de los inhaladores, los factores de riesgo para el consumo, los efectos del consumo, la carencia de programas para evitar su consumo y el pronóstico de estos consumidores.

Entrevista con la doctora
Rosario Barroso Moguel*

Sinto Espresate Renau

Addictus: ¿Quiénes y por qué, consumen inhalantes en México?
Doctora Barroso: Podemos afirmar que en la población con escasos o medianos recursos económicos o con problemas familiares, se sabe que del uno al tres por ciento de niños y púberes han inhalado o inhalan solventes, principalmente thinner y cemento; de ellos el ochenta por ciento son varones.

Consideramos que son muchas las causas que favorecen la adicción a estos solventes: una es la ignorancia, otra la falta de afectividad familiar; una tercera, la fácil adquisición de estos productos por comerciantes sin control o la venta callejera. Además, hay que decir que el daño que determinan estos derivados de los hidrocarburos se produce en todos los órganos del cuerpo, con los correspondientes trastornos que ocasionan en su funcionamiento. Además el uso de solventes en mujeres puede provocar serios daños en el producto de sus embarazos.

Addictus: ¿Cuándo y por quién se inició el uso de solventes?
Doctora Barroso: Desde un principio se pensó que era la población juvenil, los adolescentes y los jóvenes eran los que inhalaban los solventes, principalmente el thinner y el cemento, pero también se vio que más adelante esta disposición o predisposición para inhalar se fue vertiendo a los niños de las escuelas secundarias y de las primarias. Ahora, en eeuu empezó la adicción a los cementos principalmente y al thinner y a la gasolina también en los jóvenes, pero sobre todo al nivel del cemento porque empezaron a armar barquitos y aviones y, de esa manera, como estaban a una distancia muy pequeña del barquito o del avión que estaban armando con las puertas y ventanas cerradas, fue como se notó que se hacían consumidores de cemento. Entonces se prohibió en los EEUU, esto fue como a los cinco años de haberse iniciado esta vamos a decir industria del montaje, se prohibió el uso del cemento y se cambió al pegamento del tipo del Kola Loka que son más activos en su acción de pegar, más caros y además más difíciles de inhalar porque se evaporan rapidísimamente y se aplican en gotitas. Entonces en México, a consecuencia de lo que sucedió en EEUU, el mercado se vio invadido de objetos para armar y ahí surgió la cosa de la adicción, porque el cemento tiene un sabor dulzón entonces empezaron los chicos a inhalarlo por la nariz, luego ya adictos en bolsas o cáscaras de naranja, simulaban que estaban comiendo la naranja, y después como podían a todas hojas lo inhalaban, no lo podían poner en la boca porque les quemaba, y se les nota muy bien a los que inhalan porque se les ulcera la mucosa de la nariz y también de las fosas nasales y los dedos. Entonces, se pensó, empezaron a inhalar el thinner, porque se instruyeron de un modo, folklórico, de que había una sustancia que era líquida y que podía ser accesible para ellos, el thinner, el famoso thinner, que es una mezcla de diferentes hidrocarburos, entre ellos el xilol, la acetona, el tolueno, el benceno, etcétera, y que mientras peor están, como vamos a decir, trabajadas o mezcladas son más tóxicas y más volátiles; todo lo que es desecho de todas estas sustancias es lo que forma el thinner. El thinner, vamos a decir, que se vende en pequeñas cantidades y en pequeño precio. Entonces así surgió la inhalación del thinner.

Addictus: ¿Cuáles son los efectos que surgen de la inhalación?
Doctora Barroso: Qué sucede con el thinner, cambia desde el principio la conducta de los adictos y se hacen adictos, empiezan a tener, claro, un cuadro de euforia de alegría y luego les viene su depresión, con alteraciones en la atención, en la memoria, en el sueño, en el lagrimeo, en el moco, y además cambios de conducta, empiezan los niños a ser un poco agresivos, o al revés, retraídos.

Generalmente la inhalación se iniciaba, no sé ahora última­mente, por pandillitas, "Tú ándale, mira, huele muy sabroso, verás qué a gusto te sientes, qué contento". Después, él que empieza a inhalar lo hace ya solitariamente y no quiere que se entere nadie.

Tienen desde luego alteraciones en el aparato respiratorio, tos, catarro, incluso se les produce vómito, tienen pérdida del apetito, luego tienen diarreas, etcétera. Y los chicos necesitan inhalar cada vez con más frecuencia y en mayor cantidad, y así duran inhalando varios años, tres cuatro o cinco, según la cantidad, y empiezan las alteraciones psiquiátricas, las esquizofrenias, o las de tipo paranoide con delirio de persecución, muchos de los jóvenes ya después de la adolescencia. Entonces se hacen agresivos, primero empiezan a robar cosas de su casa para comprar el solvente, otras veces piden caridad, otras veces asaltan y otras veces roban o matan. La mayor parte de estos muchachos acaban ciegos, paralíticos y locos. Ciegos porque se altera también la retina, paralíticos porque se lesionan los nervios periféricos y desde luego, también, todas las células nerviosas centrales, y además locos porque hay trastornos profundísimos de la personalidad por la destrucción de células nerviosas dentro del cerebro y alteraciones digestivas por alteraciones de las células del aparato digestivo, sobre todo los plexos nerviosos simpáticos y parasimpáticos que regulan la digestión y la secreción de fermentos y de sustancias hormonales, todas las glándulas endócrinas están alteradas.

Un dato que es muy importante es que los jóvenes se transforman en homosexuales, porque se destruyen las células intersticiales del testículo que producen la testosterona, entonces se hacen homosexuales. Ése es el problema más serio, y creo yo que todas las drogas lo producen, todas absolutamente todas, unas más pronto y otras más tardíamente, la homosexualidad por destrucción de gónadas y de las células que producen las hormonas masculinas, la testosterona. Y, todo esto sumado, la homosexualidad a las drogas, aparece, de unos años para acá, el SIDA famoso, ¿por qué?, porque también están destruidas las células de defensa de nuestro organismo a nivel de médula ósea, de ganglios linfáticos y, también, todo el sistema inmunológico del organismo. Y ha aparecido entonces el SIDA como una secuencia, en un porcentaje muy elevado, de drogadicción y homosexualidad.

Addictus: ¿Existe o no existe un plan o un proyecto para que no inhalen los individuos, en el caso del thinner?
Doctora Barroso: En los EEUU la cosa fue drástica, restringir por todos los medios la venta de juguetes para armar o que se usará el cemento, y en el caso del thinner, la venta de éste en envases que contenían además un aditivo que produce una náusea y un asco tremendos; cambiar el olor, se inició parece ser que con mostaza, entonces simplemente el olerlo producía una sensación de repulsión. Desafortunadamente en México no se ha hecho nada. Yo he insistido incluso en que a través de una cosa gubernamental se pidiera a los eeuu material de ellos para saber qué sustancia ponen o directamente que dijeran que sustancia se le agrega al thinner con el objeto de que sea repulsivo, tanto en olor como en la inhalación, ya que produce una irritación tremenda, de quemadura.

Addictus: Incluso el mal olor obligaría a las personas que trabajan con estas sustancias a usar las mascarillas.
Doctora Barroso: Exacto, lamentablemente la gente no quiere usarlas, yo, por ejemplo, he estado en León (Guanajuato) porque ahí se usan mucho las pastillas colorantes para teñir la piel, de chamarras, de zapatos, de bolsas, de portafolios, de cinturones, etcétera. La pastilla se pone dentro de unos tambos, como barriles de petróleo, llenos de tolueno, o de benceno, para poder pintar el cuero de una sola vez toda la pieza, y los gases producidos son inhalados cada vez que se meten o se sacan las pieles, porque se hace esto de una manera manual, no mecánica, en ambientes generalmente cerrados. Éste es un modo en el que inhalan con un origen, vamos a decir, profesional o laboral, produciéndose problemas tremendos, tremendos. ¿Por qué?, porque acaban con lesiones pulmonares, alteraciones de conducta, alteraciones orgánicas, etcétera, igual que si fueran inhaladores espontáneos, dijéramos, adictos.

El otro punto, por ejemplo en el terminado del zapato, los moñitos, los botones, las hebillitas doradas, todos estos terminados de los zapatos los hacen mujeres y niños a una distancia muy pequeña usando el cemento, entonces viene una adicción, también de tipo laboral, en gente indefensa, muy, vamos a decir, ignorante, que a edades muy jóvenes, las mujeres abortan también, sin saber por qué, o tienen embarazos prematuros, o tienen hijos con alteraciones teratológicas y los niños se hacen adictos al cemento al igual que las niñas adolescentes, etcétera, con alteraciones de conducta y alteraciones orgánicas y desde luego alteraciones en el aprendizaje, un problema social, acaban todos con un síndrome de idiotez, no como insulto sino como diagnóstico, no captan nada y acaban, también, con alteraciones de conducta del tipo de la locura.

Esto es lo que a mí me ha producido, hasta cierto punto, frustración de ver que no se ha tomado muy en cuenta la sustancia, o sustancias, que en EEUU les han agregado a los solventes que se utilizan en la industria, en la pintura, o lo mismo las cosas que llevan cemento que se disuelven en thinner.

¿Por qué no les ha preocupado esto? Yo les pregunté y les hice saber de esta inquietud a algunas personas de Pemex, hace algunos años, y me dijeron que lo estaban estudiando, pero yo no he vuelto a saber en qué nivel está el estudio o el haber obtenido alguna ventaja.

Addictus: Hace como unos dos años Resistol hizo una campaña anunciando que su línea de productos para uso por escolares, ya no eran tóxicos. ¿Qué sabe usted de esto?
Doctora Barroso: Si es posible, sí note que olía algo distinto. Será porque a mí el cemento nunca me ha gustado, siempre me ha molestado, que no lo pude captar bien, dijéramos, ¿no? Ahora, en relación con el thinner, que es el de mayor uso y de más fácil adquirir y de inhalar, en una estopa, los muchachos hacen mil maromas para lograrlo, que yo sepa no se ha modificado.

Le digo, para ahorita ya son veinte años que llevo trabajando en esto, ahora estoy estudiando las lesiones que produce la cocaína que son también muy importantes y de gran trascendencia a todos los niveles.

En la actualidad el descaro de la adicción, a la gente ya no le da vergüenza decir que usa drogas, que sí usa cocaína, que sí usa solventes, que sí usa anfetaminas, que sí usa mariguana, alcohol, con más razón. Sí, ahora se dice. Y esto ha ido abarcando, pues, a la parte más importante de la humanidad, es decir la juventud, que ya a los veinticinco o treinta años son guiñapos, si no es que se mueren antes, y los niños no alcanzan la adolescencia.

Ahora, se ha hecho una campaña en los Centros de Integración Juvenil, pero desafortunadamente son muy pocos los que quieren dejar el vicio, son muy pocos. Se ha hecho una campaña de la Secretaría de Salud contra el alcoholismo, contra el tabaquismo y las drogas, pero el problema está en que mientras haya las sustancias y que se vendan de un modo clandestino, pero que se sabe que se venden, las adicciones van a seguir adelante. ¿Por qué?, porque producen una falsa sensación de euforia y de autoseguridad y es traicionera, porque a la hora de la hora se hacen adictos y es una autodestrucción, un suicidio lento, con la gran, vamos a decir, desgracia de que en su adicción arrastran a la familia y a la sociedad y a la economía, ya que todas estas gentes acaban con cuadros psiquiátricos tremendos de locura, esquizofrenia, paranoia con delirios de persecución, asaltos, robos, violaciones, etcétera, todo eso por los trastornos de la conducta derivados del abuso de sustancias.

Y otra cosa también muy seria por la que, pienso yo, que se hacen adictos a los solventes, sobre todo las gentes pobres, es que los solventes quitan el hambre, producen anorexia, entonces en muchos lugares me tocó ver, cuando tenía yo contacto con humanos, que las madres pobres de ciudades perdidas les daban a inhalar a sus hijos thinner para quitarles el hambre, sin saber el daño que les hacían, por ignorancia. Se corrían la voz, "tú dale esto y verás cómo ya no te pide tanto de comer, y verás cómo se duerme y te deja ir a lavar o a planchar".

Es un drama, esto es un drama, y claro esto se ha ido propagando y los que más han ganado son los que distribuyen y venden todas estas sustancias.

Estoy convencido de que mientras exista el comercio de todas estas drogas seguirá habiendo adictos, y estas adicciones son traicioneras ya que engañan al principio con un cuadro de euforia, y después es la desgracia del adicto.

Addictus: Es decir que la eliminación de las sustancias ayudaría mucho, según usted, para la eliminación del hábito.
Doctora Barroso: Mire, en el caso de los solventes, el problema es, vamos a decir, de tipo industrial, tendría que ser una manipulación de tipo industrial, de tipo comercial. Además como son hidrocarburos su efecto es más rápido, más exagerado, más explosivo, que en el caso, por ejemplo, de la cocaína, que es un vegetal.

En el caso de las drogas derivadas de los vegetales, como es el alcohol que viene de la caña, de la uva, o de los cereales como el whisky; el caso de la cocaína, que es una planta; de la mariguana, que es otro vegetal; del opio y de sus derivados como la heroína y la morfina, el efecto es más traicionero, porque es aparentemente más leve y da sensación de euforia engañosa, pero el resultado es dramático.

Entonces se ve que las drogas producidas de origen vegetal alcanzan a los individuos después de la juventud, a veces aparecen en la adolescencia, pero generalmente en la juventud, individuos de treinta y cinco o cuarenta años ya están desbaratados, durante la época de más, vamos a decir, producción de un individuo, que va entonces a disminuir su productividad, con alteraciones psiquiátricas y con alteraciones físicas tremendas, ya son gente que no va a servir en cinco o diez años. En el caso del thinner que es un derivado de los hidrocarburos, que es más barato y más accesible, ahí el problema está en los niños y en los adolescentes, y ya no llegan por ahí de los veinte años, pero también hay un arrastre tanto social como económico, ya no es tanto político en el sentido de tráfico, sino que es de ignorancia.

Por lo que hemos dicho, podemos concluir que las drogas derivadas de los vegetales son usadas mayoritariamente por jóvenes y adultos mientras que los solventes por niños y adolescentes.

Addictus: ¿Los solventes, por su fácil adquisición, no serían las sustancias más buscadas por los que están en fase de decadencia en lo que se refiere al consumo?
Doctora Barroso: Yo creo que es al revés, que el que se inicia como inhalador acaba mezclando, como va creciendo y va teniendo acceso a otras drogas, como le dije que se juntan en pandillas por lo que van aprendiendo, se vuelven mariguanos y se vuelven alcohólicos y a veces si tienen un poco más de dinero también con las pastillas estas de las anfetaminas, el lsd, y toda esa serie de cosas. Entonces, son los inhaladores los que se hacen poliadictos. Ahora, los cocainómanos es bastante común que se hagan adictos al alcohol, bastante común porque también muchos cocainómanos se drogan en grupo.

Addictus: ¿Qué piensa usted del pronóstico de los consumidores de solventes?
Doctora Barroso: Muy pobre, realmente son dignos de lástima, yo no los condeno, a mí me producen tristeza, porque lo más bello de la vida, yo creo, la etapa más productiva, más funcional de la gente, que es cuando tiene todos los ideales, la salud y el campo abierto para desarrollarse. Es terrible esto de volverse esclavo de las sustancias, perdiendo su autolibertad, que es de lo más importante que tiene uno en la vida, el respetarse a uno mismo, y no pertenecer a una droga.

Addictus: Podemos decir que en las zonas marginadas y de pobreza en donde el uso de los solventes y el alcohol es para huir de, o así poder sobrellevar un poco, su realidad, los inhabilita igualmente para hacer cualquier cosa que les permitiría salir de su problemática.
Doctora Barroso: Exacto, pero incluso el rico que lo tiene todo entra en la falacia de la cocaína, es una destrucción: La mente humana tiende a fugarse, pero es una cosa de educación, de irresponsabilidad, de no tener principios de autovaloración de decir "Yo soy un ente viviente, que vale". Si una semillita va creciendo y sale el tallo, luego la mazorca, está viviendo, tiene una manera de desarrollarse. ¿Cómo es posible que un ser humano se destruya antes de saber que puede crecer? Es una cosa de autovaloración, de no dejarse arrastrar porque es pobre, porque es feo, porque es gordo, porque lo tiene todo, tiene la vida. Y uno de los instintos que tiene toda cosa biológica es la sobrevivencia, mucho más en el ser humano que tiene la capacidad de hacerlo, está preparado para esto, aunque coma mal de chico y luche, ¿cuántos niños que han sido hijos de gente pobre no han salido adelante? Tanto profesionistas o industriales como un buen trabajador, un buen carpintero o zapatero. Pienso que es partir de un derrotismo el pensar que uno no es capaz, que no se valora uno en lo que es.

Addictus: Sobre todo en el caso de los niños inhaladores jamás llegan a saber que pueden llegar a valorarse.
Doctora Barroso: Por eso digo que también es una cosa de educación, cuando se dice "Niño eres un tonto", el pobre acaba absorbiendo el "niño eres un tonto" y se siente inferior, pero si tiró la canica mal, "Vuélvela a tirar, hijo, verás como te sale bien", exactamente lo mismo. O, "Agarra bien el vaso, porque se te rompe y te puedes cortar" y no decirle, "Eres un burro y no sabes ni agarrar el vaso", esto no es enseñar, esto es aplastar la capacidad de un niño en plena época de aprendizaje. Igual en la escuela. Quitarles el miedo a equivocarse, el que se equivoca aprende más que el que no se equivoca, entonces darle la libertad de decir qué es lo que piensa. Hay que estimular a los niños, a los jóvenes, a los trabajadores.

Addictus: ¿Estas supuestas fugas de la realidad, que resultan del drogarse o el emborracharse, también se pueden lograr, por ejemplo, perderse un rato pintando o leyendo?
Doctora Barroso: Claro, es lo que se llaman los hobbies, algo que le produce a uno una sensación placentera, como puede ser esto, oír música o ir a un ballet, para esto son las diversiones, ponerse a pintar, ponerse a escribir, a hacer lo que a uno le sale de adentro, simplemente ver el álbum de fotografías, recordar cosas agradables.

Pero es la fuga de equivocarse, buscar esa sensación placentera en algo que le cuesta salud y que le cuesta, algo que es peor, el autoengañarse. Es un autoengaño, y él sabe que está mal, entonces se le crea una sensación de remordimiento de autodestrucción. Hasta que pierde totalmente esta sensación de autovalorarse, es, ¿como le diría?, como si una persona huele que el pescado está podrido y dice, "De todos modos me lo como porque me da la gana", y se intoxica.

El no poder rechazar aquello que está podrido, ¿por qué? Porque con la droga no se percibe esa sensación negativa, sino tiene la curiosidad, o le han dicho que con eso se va a sentir mejor y cae en la trampa. Son engaños, todas las drogas son engaños. Tienen su parte positiva, que se ha utilizado en medicina, para quitar el dolor, la morfina, la heroína, la misma cocaína, la xilocaína que utiliza el dentista es un derivado de la cocaína. Tienen su uso, como todo en esta vida, quien come demasiado pastel se indigesta, el que come mucho mole le hace daño, el que come mucha carne o el que come muchas manzanas, lo mismo. Todo con medida tiene su parte positiva, necesaria inclusive, el mismo oxígeno. Si nos saturamos de oxígeno, hay una hiperventilación y se truenan los capilares, y el oxígeno es lo más, vamos a decir, lo más necesario para la vida, no podemos tomar oxígeno puro sin un descanso, por ejemplo los buzos.

No hay que dejarse engañar por estos espejismos, los espejismos de las drogas, los espejismos del dinero y los espejismos del fanatismo destruyen a la gente, son espejismos; uno puede creer en algo, pero no ser fanático de aquella creencia; uno puede estar tomándose un high ball de vez en cuando, pero no todos los días y todo el día porque le hace daño, ya no es capaz de reaccionar normalmente y se hace adicto, se autodestruye.

Nota
*La doctora Rosario Barroso Moguel se licenció como Médico Cirujano en la UNAM en 1945, obtuvo la maestría en Ciencias Médicas en 1962 también en la UNAM, profesora por oposición en Anatomía Patológica en la UNAM, se doctoró en Ciencias Médicas en la UNAM en 1968.
Tiene especialidad en Anatomía patológica y título como miembro fundador y titular del Consejo Mexicano de Médicos Anatomopatólogos. Asimismo es miembro numerario de la Academia Nacional de Medicina.
Pertenece al sistema Nacional de Investigadores del cual es investigador nivel 2 en el Área de Biomédica.
Tiene 105 publicaciones en revistas internacionales, además de ser autora y coautora de diversos libros.
En 1988 nombrada mujer del año por la Fundación Mujer del Año, A.C.

 

 ¡Llámenos!

(55) 5008 1709


Calle Molinos núm. 20 Int. 8

Colonia Mixcoac
Delegación Benito Juárez. CP 03910
Ciudad de México. México

©2016 Liberaddictus AC

Search