El no contar con programas específicos dedicados al tratamiento de las adicciones en las mujeres, ha obligado a que muchas de ellas se inserten en un consumo silencioso que las excluye de la posibilidad de prevención y recuperación. En este artículo se vierten las opiniones de diferentes expertos en estudios de género, sobre la situación que padece la mujer adicta. Se discuten, entre otros temas, la concepción social que gira alrededor de la mujer adicta, los obstáculos que le impiden el acceso a servicios de rehabilitación, las sustancias más utilizadas, así como la importancia de campañas preventivas dirigidas a la salud reproductiva de las mujeres adictas. Se destaca la violencia como otro de los problemas que deben ser atendidos urgentemente en la mujer adicta.

La noción de adicción entre los grupos indígenas, el papel que juegan las mujeres en este proceso, el tradicional uso ritual y el consumo en el curandero y el paciente, son algunas de las cuestiones a discutir en el artículo por la doctora en Ciencias Antropológicas, Carmen Anzures, investigadora de la dirección de Etnología y Antropología Social del Instituto Nacional de Antropología e Historia.

El consumo de alcohol y drogas como detonantes para la violencia hacia las mujeres semeja una cortina de humo que encubre la raíz del problmea: el poder y el afán de control masculino sobre mujeres y menores. En este artículo se afirma que aunque falta mucho por investigar sobre el tema, los indicadores existentes permiten afirmar que ambas sustancias son utilizadas por los agresores como justificantes perfectos para ejercer violencia, evadiendo así su responsabilidad. Detrás de cada agresor alcoholizado o drogado, existe la misma conciencia del control y el poder que busca ejercer, tanto en la violencia intrafamiliar como sexual, que en cualquier otro varón sobrio.

Mientras que la sexualidad en la Edad Antigua estaba basada en secretos y simbolismos y transitó después por la más cruenta represión e hipocresía en la Época Victoriana del siglo XIX, la Edad Moderna la puso en un pedestal. La revolución sexual convirtió a los genitales en una mercancía e impuso la lógica capitalista en las relaciones íntimas. En este artículo se hace una reflexión breve de cómo el instinto de muerte se manifiesta en la sociedad sexo-adicta de la actualidad al olvidar que el sexo es un vehículo del amor. Se afirma que todos los mensajes de la industria sexual están dirigidos a bombardear al inconsciente primitivo y le hablan a la parte más primitiva del ser humano, la bestia, y no al hombre. Sin embargo, cuando la experiencia sexual se asume libremente, sin el delirio de la posesión y no es tomada por el ego controlador, se libera de esos instintos de muerte.

El tratamiento y la prevención del alcoholismo en mujeres es un trabajo arduo y difícil, ya que el alcohol es una sustancia de uso social aceptada y constituye un excelente pretexto para socializar, buscar aceptación, igualar al hombre y hasta para rescatar figuras parentales. Las mujeres tienen la creencia de que alcoholizadas sus relaciones interpersonales serán mejores, sin embargo, cuando esto sucede son ridiculizadas y devaluadas. La problemática del consumo de alcohol en mujeres parece encontrar sustento en motivaciones diferentes a las de los hombres, pero, en opinión de la autora, es importante retirar la perspectiva genérica y verla como una situación de alcoholismo para poder alcanzar igualdad en el tratamiento.

 

 ¡Llámenos!

(55) 5008 1709


Calle Molinos núm. 20 Int. 8

Colonia Mixcoac
Delegación Benito Juárez. CP 03910
Ciudad de México. México

©2016 Liberaddictus AC

Search