Timidez

La timidez es un problema que se presenta con más frecuencia de lo que se cree: más de 50% de la gente se declara tímida en alguna medida, y por encima de ese porcentaje se declaran la mayoría de las personas cuando se les pregunta si han sido tímidos alguna vez en su vida.3 Creemos que la mayoría de las personas han vivido esa experiencia, esa incomodidad por ser y estar con otros, ya sea para expresar alguna idea o para la convivencia cotidiana; se prefiere la comodidad de la soledad o no entablar ningún tipo de comunicación con los demás, optando por callar por temor a hacer el ridículo o a la crítica de los demás.

Timidez

Eulalio López García1 y Manuel Pérez Bailón2

El miedo es un sufrimiento que
produce la espera de un mal
Aristóteles

Pánico escénico
La timidez es un problema que se presenta con más frecuencia de lo que se cree: más de 50% de la gente se declara tímida en alguna medida, y por encima de ese porcentaje se declaran la mayoría de las personas cuando se les pregunta si han sido tímidos alguna vez en su vida.3 Creemos que la mayoría de las personas han vivido esa experiencia, esa incomodidad por ser y estar con otros, ya sea para expresar alguna idea o para la convivencia cotidiana; se prefiere la comodidad de la soledad o no entablar ningún tipo de comunicación con los demás, optando por callar por temor a hacer el ridículo o a la crítica de los demás. Se prefiere mantenerse aislado, en silencio, pasar desapercibido, cuando en muchas ocasiones dentro de uno mismo se desea poder entablar alguna conversación y diálogo abierto y franco con los demás.

Sin embargo, los temores asaltan la mente, dominan al cuerpo y son capaces de inmovilizar a la persona dejándola, prácticamente, paralizada y sin poder expresar lo que siente; la coherencia de ideas se atasca, no se puede conectar el cerebro a la boca como medio de comunicación y expresión; más aún, el propio cerebro no es capaz de procesar en forma clara y nítida las ideas, es un caos existencial momentáneo que llega a derrumbar al más firme.

¿Por qué hay timidez?
La timidez se asocia con la falta de seguridad en uno mismo. Es un problema de origen multifactorial aún no identificado plenamente (tal vez genético), que se asocia con reacciones neurobiológicas, con problemas en la formación de la personalidad, con la educación escolar y familiar, con el ambiente y entorno actual, con los miedos internos de la persona, con la interpretación personal al mundo. Hasta donde se sabe, no nacen bebés tímidos, la persona se volverá tímida con el transcurso del tiempo, con la combinación de hechos y circunstancias que determinen su propia personalidad.

Lo que es real y observable es que la timidez provoca muchos problemas a la persona en sus relaciones con los demás y afecta su desarrollo emotivo y afectivo; es causa de insatisfacción al expresar lo que se es y no ser como se aspira, porque una cosa es como se quiere ser y otra es lo que se es como consecuencia de la timidez: fracasos escolares, fracasos en las relaciones de pareja y familiares, poca probabilidad de éxito profesional (cuando la profesión o trabajo desempeñado exigen de una fuerte relación social).

Y continúa seguir dominado por ese miedo permanente que provoca solo pensar en que se debe interactuar con otros. Incluso como consecuencia de esto, en lugar de tratar de superar esta situación se prefiere dedicar o estudiar carreras que van más acorde con el problema, para tal vez ocultarlo: se buscan trabajos y situaciones donde no sea necesario convivir con otros, se prefieren situaciones más cómodas. ¿Es esto sano? Tal vez sí, sólo que algún día y alguna vez se deberá convivir con los demás.

Atender a tiempo
Si la timidez se adquiere y se desarrolla a la par con la persona si surge de la niñez, entonces en esa etapa debemos atenderla; se debe ser cuidadoso como padre, formador o terapeuta para identificar las posibles conductas de un niño que podrían desembocar en un adolescente o adulto tímido. Conductas como buscar estar solo, temer a los demás, irritarse ante otros, buscar demasiada protección, preferir observar (cómo los otros niños juegan y se diverten) en lugar de participar, o negarse en forma sistemática a entablar relaciones con otros niños son situaciones, entre otras, que debieran ser observadas y valoradas para prever la formación de una persona tímida.

Si ya se es adolescente o adulto tímido, creemos que lo mejor es enfrentar la timidez de una manera sana, no confrontarla y tratar de dominarla a la fuerza, pues eso en ocasiones provoca mayores trastornos; se debe ser consciente en primer lugar de esta característica y a partir de ahí comenzar a tratarla; buscar ayuda es la mejor forma de atender la timidez, cuando la persona en lo individual no puede superarla.

Es importante recordar que muchas conductas las observamos como naturales y propias de cada uno, y se cree que ya no hay remedio, que nada se puede ni debe hacerse; se dice: "Es normal", "Así es", "Esa es la forma de ser". El problema es que la persona tímida sufre en cada ocasión, en forma cotidiana, se angustia, se irrita y eso no es natural.

Es mejor tratar de salir de esa situación y ser mejores seres humanos; buscar no sentir temor ni angustia de convivir con los demás de manera cotidiana; sino interpretar esa convivencia con otros como una gran oportunidad de crecimiento y desarrollo, con deseos de hacerlo y poder llevarlo a cabo sin sufrirlo. Si ya se vive tímido es momento de comenzar a superar esta situación. Todos tenemos miedos, el problema es dejar que estos miedos dominen nuestras vidas y nos hagan infelices por siempre.

Notas
1 Especialista en recursos humanos, consejero y terapeuta en desarrollo personal.
2 Consejero personal en desarrollo humano y profesor universitario.
3 Carducci J., Bernardo, El libro de la antitimidez, Atlántida, 1999.

 

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