Esa infinita capacidad de amar

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Amor: Un sentimiento que inclina el ánimo hacia lo que le place. Ésta es la definición que da el diccionario enciclopédico Larousse. Una definición breve, concisa y ¿completa? Los psicólogos tienen sus propios conceptos sobre ese proceso, los sociólogos de igual manera lo definen de manera particular y, así, los antropólogos, los médicos y todos, cada quién desde sus particulares subsistemas

Esa infinita capacidad de amar

Eulalio López García y Manuel Pérez Bailón

Amor: Un sentimiento que inclina el ánimo hacia lo que le place. Ésta es la definición que da el diccionario enciclopédico Larousse. Una definición breve, concisa y ¿completa? Los psicólogos tienen sus propios conceptos sobre ese proceso, los sociólogos de igual manera lo definen de manera particular y, así, los antropólogos, los médicos y todos, cada quién desde sus particulares subsistemas lo conciben como un hecho real, que existe, que tiene causas y consecuencias; es decir, el amor es un fenómeno multifactorial y sumamente complejo.

Pero ¿para qué hablar del amor?
Recurrentemente hablamos del amor y éste tiene una infinidad de aristas que lo hacen ser un proceso, fenómeno, sentimiento, característica, etcétera, que está presente en todas (o casi todas) las manifestaciones del ser humano.

Aceptar que el amor existe es aceptarse a sí mismo como un ser humano capaz de dar y recibir.

Calificar al amor es acotarlo, minimizarlo; es ponerlo dentro de un concepto igual para todos y eso, en el mayor de los casos, no tiene porqué ser así.

El amor es personal. Cada uno lo entiende de manera distinta, según sus propias percepciones, según sus propias experiencias, y ese amor adquiere el significado que cada uno le dé desde su propia perspectiva. El amor es único.

La afirmación de la vida de todo ser, como escribió Fromm, su felicidad, su madurez y su libertad, radican en la capacidad que tengan de amar.

Indicativo de esto es, precisamente, que cada ser humano, por sus naturales diferencias ("todos somos iguales, pero somos diferentes") tenga una acepción y una concepción distinta de lo que es el amor.

La relación de pareja debe recibir entonces un tratamiento especial pues es en ésta donde puede verse reflejada, de manera más fuerte, esa concepción del amor. Pero, asimismo, esta relación puede plantearse rica, plena, libre y completa o puede convertirse en una adicción que, en consecuencia, empobrece el desarrollo personal del individuo.

Amor sano contra amor insano
El amor sano es maduro. En éste la felicidad es más fuerte que la desdicha. La ceguera del amor no es tan fuerte y la pareja se percibe como un sujeto real; la ternura predomina sobre el odio; el erotismo es notable y carece de componentes perversos; los celos no alcanzan una magnitud perturbadora y el ser posesivo escasea; los amantes se gustan, se estiman, se quieren, se respetan, se admiran, sin llegar al extremo de ídolo-adorado, porque son dos seres individuales; son dos seres distintos que gozan de la presencia del otro, pero que disfrutan también a solas, con su propia personalidad.

Asimismo, muestran una relación equilibrada entre lo que se pide y lo que se otorga, en la que los amantes se adaptan y se moldean el uno al otro sin perder su propia identidad. Es decir, existe la fusión, pero con un componente razonable de autonomía e individualidad. Las parejas sanas llegan a establecer un grado considerable de empatía, de confianza, de comunicación, de intimidad y de compromiso.

Sobre el amor se ha escrito mucho ya, pero debemos considerar otra vez, que el amor es algo muy personal.

Obtener este tipo de amor se antoja difícil, y lo es. Se requiere de una buena dosis de reflexión para saber cuándo estamos enamorados, amén de la parte biológica, donde se sabe que se liberan más de 250 sustancias químicas en el organismo, se dilatan las pupilas hasta en 30%, se incrementa la respiración y el ritmo cardíaco, y se reduce el estrés, entre otras tantas características de nuestro ser biológico. También se requiere de una fuerte dosis de sabiduría para saber que ese amor es sano y esa relación puede mantenerse por más tiempo, buscando en la pareja un mejor desarrollo personal y una buena estabilidad cerebral y emocional en la relación.

Y ¿qué decir del amor insano? Este enamoramiento enfermizo es la imagen negativa del amor sano. Es inmaduro y el sufrimiento predomina sobre la satisfacción. En esta relación de pareja, la dependencia se acentúa; somos dependientes de la pareja y ésta es dañina para ambos.

Talento, sentimiento y madurez, se requieren, entonces, para alcanzar un amor maduro, real, cierto, y que satisfaga nuestras necesidades de enamoramiento y cumpla con nuestras expectativas de vida.

A manera de conclusión
Una última reflexión. El amor inmaduro dice: Te amo porque te necesito; es decir, si te necesito, entonces, te amo, si no te necesito no te amo. Mientras que el amor maduro dice Te necesito porque te amo. O sea que primero te amo y después te necesito; aquí, el amor es primero. Pero a pesar de todo, ¿quién sabe lo que es el amor? El amor es como un fantasma, todos hablan de él, pero nadie lo ha visto. Lo que sí es cierto es que cada uno de nosotros posee una infinita y personal capacidad de amar, un amor sin límites. El amor es así, es personal, es mío. El amor no se define, el amor se siente y se vive.

Notas
1 Especialista en recursos humanos, consejero y terapeuta naturista.
2 Consejero personal en desarrollo humano y profesor universitario.
3 En este sentido, usamos el término amante para la persona que ama.